Servicios Sociales

Servirecord logra contratos de 10,3 millones en ayuda a domicilio

Servirecord, empresa zaragozana dedicada a la prestación de servicios sociales, ha logrado contratos de ayuda a domicilio en Huelva, Santander y Valencia. Junto a la renovación del contrato de Zaragoza, el montante asciende a 10,3 millones.

Los nuevos contratos elevan a 15.000 el número de usuarios atendidos por la firma aragonesa, que emplea a 2.500 trabajadores y prevé cerrar este año con una facturación de 30 millones de euros, cifra que espera elevar a 40 millones en 2006. Emmanuel Tissot, director general, asegura que 'el fuerte crecimiento de Servirecord se debe, tanto a una adecuada exposición a los nichos emergentes del mercado, como a la elevada calidad en la prestación de servicios, que hemos situado siempre como elemento distintivo de la empresa'.

En el ámbito de los servicios sociales, Servirecord se ha especializado en la ayuda a domicilio, la gestión de residencias de la Tercera Edad y personas discapacitadas y en la ejecución de programas de infancia y juventud y proyectos de exclusión social.

Tissot subraya que 'la empresa opera en 13 Comunidades Autónomas y ahora está inmersa en la construcción y gestión de guarderías propias mediante la concesión de suelo público a largo plazo'.

Según las previsiones, la primera de estas guarderías iniciará su actividad en la localidad gaditana de Jerez a mediados de 2006.

El sector de Servicios Sociales está a la espera de la Ley de Dependencia, donde los recursos necesarios estimados por las Comisiones de Trabajo se calculan en unos 6.000 millones de euros adicionales cada año.

Emmanuel Tissot señala que 'en tanto se aprueba esta ley, el sector está experimentando un incremento sostenido del 15% anual, debido a las necesidades básicas que deben atenderse día a día'.

'La experiencia acumulada en los 15 años de existencia ha servido para que los usuarios distingan entre las empresas serias y los aventureros falsamente caritativos que inicialmente invadieron el campo de la asistencia social.

Ello ha hecho que vayan desapareciendo los casos en los que se subsistía a base de no pagar la Seguridad Social a los empleados o de vivir al margen de las obligaciones fiscales.

Ahora se reconoce que la gestión de los servicios sociales es cada vez más compleja y exige un personal altamente cualificado', concluye Tissot.