General Motors

Figueruelas rechaza la mediación ofrecida por el gobierno aragonés

Los sindicatos con representación en el comité de empresa de la fábrica de General Motors en Figueruelas (Zaragoza) rechazaron ayer la mediación del Gobierno aragonés para lograr una 'propuesta de solución' consensuada, que incrementara las opciones para retener la fabricación del Meriva a partir de 2009.

Ni arbitraje ni mediación. Las asambleas y gestiones realizadas a lo largo del fín de semana han acabado dejando la situación en el mismo punto en el que estaban. El sábado, los afiliados de OSTA, que cuenta con cinco de los 37 miembros del comité de empresa decidieron rechazar el arbitraje ofrecido por el consejero autonómico de Economía, Eduardo Bandrés. Estos cinco votos eran decisivos, después de que CC OO (10 representantes) y CGT (7) mantuvieran el rechazo expresado en las asambleas del pasado día 1 y UGT (13) y el sindicato de cuadros Acumagne (2) respetaran la decisión de sus bases para aceptar la última oferta de la empresa. La posición de OSTA supuso el rechazo del arbitraje propuesto por Bandrés.

Sin embargo, éste no se dio por vencido. Tras convocar a la Comisión Permanente del comité de empresa y al presidente de General Motors España, Antonio Pérez Bayona, se ofreció a elaborar una denominada 'propuesta de solución', que debería ser refrendada por ambas partes. Esta mediación, en la práctica, no aportaba el carácter vinculante (a través del laudo) que hubiera tenido el arbitraje.

La oferta era entregada ayer a los miembros del comité de empresa a las 10 de la mañana, con la advertencia de que debían contestarla en una reunión convocada para las cinco de la tarde. Un plazo que varios representantes sindicales consideraron insuficiente, ya que, al tratarse de un domingo en plenas fiestas del Pilar, impedía la consulta a las bases.

Carlos Guerrero, representante de CC OO y secretario del comité de empresa, justificó a Cinco Días el rechazo de la propuesta 'ya que se trata de la última oferta de la empresa, ligeramente maquillada'. El líder sindicalista criticó 'la presión ejercida por la empresa para obligar a que los trabajadores acepten a la carrera sus propuestas, que suponen un tirón a la baja para Figueruelas y un precedente para todo el sector del automóvil'.

Por su parte, Fernando Bolea, representante de UGT, sindicato que ha venido defendiendo la aceptación de la última propuesta de la empresa, señaló que 'algunos sindicatos tendrán que justificar cómo han presentado la situación a sus afiliados, porque yo pienso que la plantilla de Figueruelas es muy sensata y entiende las cosas, siempre que se las expliquen adecuadamente'.

La brecha salarial es un handicap para la fábrica de Zaragoza

Con el rechazo formalizado ayer, las opciones de Figueruelas para seguir fabricando la segunda generación del Meriva a partir de 2009 se reducen a la excelente trayectoria fabril de la planta. Hoy mismo, GM Europa comienza la valoración de las ofertas de las dos fábricas que compiten por el Meriva. La brecha salarial (100 millones de euros anuales respecto a Gliwice) y, sobre todo, el rechazo de los trabajadores a asumir nuevos recortes suponen un serio handicap. Sin la segunda generación del Meriva, Figueruelas puede iniciar el camino hacia la desaparición, con un horizonte no superior a 10 años.