Inversión

España invierte menos en I+D que la empresa Ford, según un informe de la ONU

El creciente poder de las multinacionales se manifiesta también en su inversión en I+D. Según un informe de la Unctad, elaborado con datos de 2002, el conjunto de la inversión española por este concepto es inferior a la de la empresa Ford.

Las empresas multinacionales juegan un papel cada vez más importante en el panorama mundial de investigación y desarrollo. Según el Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2005, publicado por la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés), casi la mitad del gasto mundial en I+D lo realizan grandes empresas al margen de los Estados. De hecho, una clasificación elaborada por la misma fuente, con datos de 2002, sitúa al fabricante de automóviles estadounidense Ford Motor ligeramente por encima de la suma de la inversión pública y privada en España.

El informe de la ONU estima el gasto total mundial en investigación y desarrollo en 2002 en el entorno de los 450.000 millones de dólares. El gasto en I+D supone un medidor del potencial de desarrollo futuro de una economía o una empresa, por su capacidad para proveer a las mismas ventajas competitivas futuras. España viene perdiendo puestos en las listas de competitividad mundiales, lo que se traduce en menores cuotas de mercado. El ingente déficit comercial que sufre nuestro país tiene entre sus causas un insuficiente esfuerzo inversor en los últimos años, lo limita la competitividad ante los nuevos actores económicos internacionales.

A la hora de analizar esta clasificación conviene tener en cuenta la estructura inversora de las grandes economías. En España los organismos públicos realizan cerca de dos tercios del gasto en I+D. Esa parte supuso en 2004 unos 4.300 millones de euros, y más de la cuarta parte tiene como destino la investigación militar. España aparece en la tabla con 6.800 millones de dólares invertidos en 2002; Ford la supera, con 7.200 millones, y no quedan muy lejos General Motors (automóviles) o Pfizer (farmacia), empresas punteras de EE UU. El esfuerzo inversor de cada una de ellas supera, por ejemplo, al realizado por países como Brasil o Austria. Las empresas europeas más avanzadas en este plano son las alemanas DaimlerChrysler (automóviles) y Siemens (telefonía y varios), ambas rozando los 6.000 millones. Los sectores más avanzados son los del automóvil, la informática, la farmacia y la biotecnología.

Otra de las constataciones del informe de la ONU es la creciente internacionalización de la actividad de I+D, considerada como de alto contenido estratégico. Hasta hace poco las deslocalizaciones se limitaban a la producción masiva, para sacar ventaja de los diferenciales de coste salarial. En los últimos años se observa una creciente externalización hacia países como India, con mano de obra muy cualificada..

El apoyo a la investigación, prioridad presupuestaria

La trascendencia de la inversión en I+D para el futuro de un país es un lugar común. El discurso de los responsables económicos del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, incluido el del presidente, está repleto de referencias al esfuerzo presupuestario en este sentido. España destina poco más del 1% de su producto interior bruto a esta inversión, la mitad de la media de la Unión Europea, y muy lejos del 3% de EE UU o Japón. El primer presupuesto del actual Ejecutivo socialista registró un incremento de la inversión en I+D+i civil y sociedad de la información del 25%. El proyectado para el año próximo año eleva la subida hasta un 30,9%.

A medio plazo, el programa Ingenio 2010 tiene por objetivo aumentar la inversión en I+D hasta el 1,5% del PIB en 2007 y el 2% en 2010, año en el que, según las previsiones de Economía, España debería estar entre los 10 primeros países de la UE en este esfuerzo. Otro reto planteado por el Gobierno es conseguir que la mitad de la inversión total por este concepto venga de capital privado.