5d. Para invertir

Arbitrajes con derivados

Una de las actividades que más se desarrollan con los productos derivados es el arbitraje. En algunas ocasiones lo podemos realizar cualquiera de los que estamos acostumbrados a operar en los mercados organizados de opciones y futuros, pero la mayoría de las veces este tipo de operaciones son realizadas por los profesionales de los mercados financieros.

¿Por qué es importante el arbitraje? Porque permite que los precios de mercado estén lo más ajustados posible. Un arbitraje se puede realizar cuando los precios de los activos financieros están distorsionados y esto lo podemos reconocer estableciendo ciertas relaciones entre los precios de distintos activos. Si conocemos una regla, normalmente estadística, que relaciona de una manera estable en media el precio de un activo con el precio de otro, partiendo del precio del primer activo podemos obtener el precio 'teórico' del segundo y si al contrastarlo con el precio que ese activo está cotizando en mercado observamos que es distinto podríamos realizar una operación para obtener beneficios. Vamos a verlo con un ejemplo para que se entienda un poco mejor: hoy conocemos la cotización de Telefónica en mercado, 13,59 euros/acción, y también conocemos la ecuación que relaciona este precio con el precio del futuro financiero sobre Telefónica (precio de Telefónica + tipo de interés - dividendos) con la que calculamos el precio teórico del futuro y nos da 13,38. Ahora vamos al mercado y cotejamos cuál es el precio al que está cotizando el futuro de Telefónica: si es mayor que el teórico que hemos calculado (por ejemplo 13,50) entonces podríamos realizar una operación tanto en el contado como en el futuro para obtener un beneficio de esta distorsión en el precio del futuro, sabiendo que éste tendrá que corregirse y volver a cotizar según la ecuación que lo relaciona con el precio del contado. Las operaciones que tendríamos que realizar son: comprar acciones de Telefónica a 13,59 y al tiempo vender futuros sobre Telefónica a 13,50, sabiendo que vamos a obtener una ganancia por la diferencia entre el precio al que hemos vendido los futuros y el precio que realmente cuestan (13,50 - 13,38 = 0,12 euros por acción). Tenemos que realizar las dos operaciones porque no queremos que nos afecte la tendencia de mercado (si suben los precios subirá tanto el contado que tenemos comprado como el futuro que tenemos vendido, con lo cual se compensará el efecto entre los dos sin que nos produzca beneficios ni pérdidas) sino que sólo queremos aprovechar una incorrección en los precios que sabemos que tarde o temprano se va a corregir.

Existen muchos tipos de arbitraje y muchos tipos de relación entre los activos financieros, algunos son bastante exactos como en el caso de contado-futuro que hemos tomado como ejemplo en vencimientos cortos, y otros son más inexactos o que contienen alguna incertidumbre no cuantificable o que están basadas en datos históricos (que como bien sabemos es la mejor referencia que tenemos para comportamientos futuros pero que en ningún caso los garantizan). Los arbitrajes son muy buenos primero para obtener beneficios más o menos seguros, pero sobre todo para permitir que los precios de los activos estén ajustados en mercado.