Abama se endurece para el Open de Canarias

Hasta 22 lagos, 106 búnkers de complicada salida y un recorrido sinuoso van a ser las principales trabas que encontrarán los 132 jugadores que inaugurarán el campo de Golf de Abama (Guía de Isora, Tenerife) para la alta competición el próximo jueves, 6 de octubre.

El campo, diseñado por Dave Thomas y abierto al público el pasado mes de abril, acoge el Abama Open de Canarias. Se trata de un torneo dual-ranking con varios alicientes: una dotación de 450.000 euros y puntuación para los circuitos PGA y Challenge. El momento para su disputa no puede ser más oportuno, ya que apenas restan un par de semanas para sumar méritos en busca de la clasificación en el Volvo Masters, que tendrá lugar en el campo de Valderrama, y los mejores captarán puntos para la Ryder Cup de 2006.

Del listado de participantes, 60 pertenecen al Circuito Europeo, otros 60 al Challenge, seis han sido invitados por la organización, incluidos los dos amateurs autorizados, y seis jugadores se encuentran encuadrados en la lista de la Orden de Mérito nacional.

La decimosexta cita profesional que tendrá lugar en Canarias, entre torneos de la PGA y del Ladies European Tour, va a jugarse en cuatro jornadas en las que habrá que disputar 72 hoyos para un par de 71 golpes por partida. El corte se producirá al final de la jornada del viernes y serán los 70 primeros clasificados quienes quedarán encuadrados en la fase final.

'Los jugadores europeos competirán en un campo de primer orden, que les sorprenderá y retará en cada uno de sus golpes', promete Carlos de Avilés, director del campo. El club canario ha realizado una serie de modificaciones en las últimas semanas que han endurecido el recorrido y garantizan el espectáculo. Desde el PGA Tour ha sido el director de agronomía, Richard Stilwelll, quien ha examinado los trabajos y ha alabado la presentación y estado del terreno.

'Cada hoyo ofrece vistas que recuerdan a los campos de Hawai, en los que el mar, las palmeras, lagos y belleza floral acompañan al jugador en recorridos trepidantes', presume Dave Thomas, diseñador de Abama y golfista profesional en las décadas de los sesenta y setenta.

Más picante

Entre las variaciones más destacadas para encarar el Open de Canarias figuran la creación de dos nuevos puntos de salida (tee) en los hoyos tercero y cuarto, lo que ha supuesto un alargamiento del campo en más de 50 metros. Además, se han reducido de tres a dos las plataformas del hoyo siete, cuyo green también ha sido aplanado. La altura de la hierba se mantendrá en 8 milímetros, mientras que en las zonas que bordean a las calles (rough) se ha dejado crecer.

La empresa que organiza esta cita deportiva es Travel Sponsoring, que cuenta con el apoyo del Gobierno de Canarias, de Abama y la propia PGA. La intención de sus directivos es que el torneo tenga próximas ediciones y se consolide en el calendario del golf internacional.

El circuito Challenge cuenta con 17 años de historia y 31 torneos en la presente temporada, tres de ellos en España. En cuanto al europeo, suma 49 citas puntuables y cuatro de ellas en campos españoles. En la cita canaria se ha anunciado la participación del sudafricano David Frost, con diez victorias en el Circuito Americano, el argentino Ricardo González, el escocés Scott Drummond y los españoles Nacho Garrido, Pedro Linhart y Miguel Ángel Martín, entre otros.

Trampas para el primer y último golpe

El put es uno de los retos más complicados que esperan a los participantes en el Open de Canarias, al igual que colocar bien la bola de salida para afrontar con garantías el segundo golpe entre búnkers amenazantes. El campo, avisan sus responsables, presenta caída hacia las montañas, pero el grano del césped en cada hoyo se inclina hacia el mar.

Más problemas para quienes vayan a pelear hasta el domingo: el recorrido, lejos de ser un simple paseo, acumula un desnivel de 240 metros entre el punto más bajo -75 metros sobre el nivel del mar- y los 315 metros en que se encuentra enclavado el hoyo cinco.

El campo se asienta sobre una antigua platanera y entre los alicientes de jugar en Abama figuran la vistosidad de la vegetación, formada por más de 50.000 árboles, las vistas al Teide y a Gomera.

Pero sin duda es la oferta gastronómica -bajo la batuta del prestigioso Martín Berasategui- el lujo que será más festejado tanto por jugadores como por el público asistente.

RECORRIDO

Abama tiene 670.000 metros cuadrados de superficie y 6.237 metros de longitud, en los que alternan once hoyos par cuatro, cuatro par tres y tres que se resuelven en cinco golpes. El par 72 del campo ha sido reducido a 71 para el campeonato.