5d. Para invertir

Quinielas sobre el destino de las plusvalías de Botín

Con la venta del 22% de Unión Fenosa a ACS por 33 euros por acción Emilio Botín demuestra, por si quedaba alguna duda, que su cartera industrial (heredada del Central Hispano) hace tiempo que perdió su condición de inversión estratégica para convertirse en una jugosa fuente de plusvalías. El banco ingresa con la venta 2.219 millones de euros, con más de 1.000 millones de plusvalías. A esta cifra se unen las generadas con la venta de Auna a France Télécom (400 millones), las procedentes de la del 2,57% de lo que le quedaba en el Royal Bank of Scotland (más de 700 millones) o las que pueda obtener por Cepsa (cerca de 2.000 millones).

Mientras hace caja con la liquidación de sus participaciones, el valor mantiene su trayectoria alcista en Bolsa y se gana la confianza de los inversores, en línea con el comportamiento general del sector bancario europeo.

El Santander subió desde el jueves pasado un 6%, influido por esta operación, lo que le coloca en zona de máximos de hace cuatro años. Lo cierto es que tras la subida de esta semana no hace más que consolidar la trayectoria alcista emprendida desde principios de año, con una revalorización acumulada en el ejercicio del 19,72% (frente al 19,09% del Ibex) que contrasta con la caída de más del 2% el año pasado (cuando el Ibex subía un 17,4%).

Liberado ya del lastre de la compra del Abbey, que castigó severamente al grupo, la cotización ha alcanzado una velocidad de crucero que le ha llevado a convertirse en líder de la Bolsa por capitalización, poniendo fin a los nueve años de liderazgo de Telefónica.

La duda que surge ahora entre los analistas es si el grupo permanecerá tranquilo y aprovechará el colchón financiero que le proporcionan estas ventas para hacer frente a posibles gastos extraordinarios (prejubilaciones, Abbey, etcétera) y para fortalecer sus ratios de capital, o si barrunta nuevas compras.

Javier Barrio, de Intermoney, cree que 'a corto plazo no parece factible una gran operación porque la compra de Abbey está aún demasiado cerca', pero reconoce que 'la caja acumulada con las últimas ventas despierta muchas especulaciones'.

El mercado hace quinielas de todo tipo. Hay desde quien piensa que 'conociendo a Botín no sería descartable una opa por Sanpaolo, tras el fracaso del BBVA en Italia', hasta quien apunta que para financiar una compra de tal calibre -el banco italiano vale en Bolsa 24.000 millones de euros 'y no es presa fácil por menos de 28.000 millones'- vendiera Banesto, la 'joya de la corona', según la calificación de Botín.

Alberto Alonso, de Inversis Banco, tampoco ve 'adquisiciones a corto plazo', pero no descarta movimientos de cualquier tipo e incluso apunta el interés que pudiera tener alguna compra en Asia o en Europa del este, aunque tendría que pagar una prima alta.

En lo que coinciden todos los analistas es que pese a la revalorización acumulada en el año, el banco sigue aún barato y tanto por previsión de beneficios como por valoración 'es una buena inversión a largo plazo', señala Barrio.