Julio Pascual

'España sufre un fuerte retraso en competencia'

Piensa ya más en su nueva etapa al frente del departamento de competencia del bufete Ashurst, al que se incorporará el lunes, que en los expedientes que tramita el Tribunal de Defensa de Competencia, a los que ha dedicado los últimos nueve años de su vida profesional. Aunque el mandato de Julio Pascual en el Tribuna termina en marzo, dice que no pudo rechazar la oferta de Ashurst: 'me apetece mucho constatar el retraso que España tiene en temas de competencia'. Explica que no tendrá problemas de incompatibilidad, ya que la ley sólo le impide llevar durante dos años asuntos cuyos expedientes hubiera tramitado el Tribunal. Además, Ashurst nunca ha tenido un caso ante el Tribunal.

Deja el Tribunal ¿para marcharse a un bufete?

Lo dejo porque me deja él a mí. Esta oportunidad se me ha presentado cuando estaba a punto de acabar mi mandato y ni lo he pensado. Si me lo hubieran ofrecido hace unos años, seguramente hubiera dicho que no. Me apetece mucho constatar el retraso que España tiene en temas de competencia y la poca sensibilidad que todavía tienen las empresas respecto al componente económico en temas de competencia.

Asegura que no tendrá problemas de incompatibilidad en el bufete Ashurst

¿Podrá aplicar su experiencia en el Tribunal al departamento de competencia del bufete?

He visto muchos problemas de conductas contrarias a la competencia que los empresarios las hacen sin saberlo. Por ejemplo, he vivido la experiencia de pedir unos documentos a una de las partes y, en vez de darme lo que yo pedía, dármelos más amplios y yo ver un acta donde había dos acuerdos prohibidos. Si hubiera sabido algo de Derecho de la Competencia, no me lo habría mandado. Y, claro, no tuve más remedio que, de oficio, instar a Defensa de la Competencia que investigara este asunto. Es un ejemplo de la poca cultura de competencia, que hace que a la gente se les escapen que muchos temas pueden contravenir la ley.

Después del reglamento 1/2003 de la CE que entró en vigor en mayo del año pasado, se ha acabado ya el sistema de autorización previa y consultas a la CE, y en la nueva ley española, que entre otras cosas pondrá al día la legislación española con este tema, pasa lo mismo.

Para eso se requiere un asesoramiento integral económico y jurídico. Se trata de hacer una mayonesa, no de tener el huevo por un lado y el aceite por otro.

Durante sus 9 años en el Tribunal, ¿ha habido algún tema tan complicado que haya llevado a los vocales a no llegar a acuerdo?

Muchas veces. Pero, eso sí, a pesar de las diferencias de opiniones, no he percibido nunca un sesgo de alguna vinculación de interés por alguna razón política. Hay sectores muy complejos, como el eléctrico. En una ocasión, fui ponente de un expediente sancionador contra unas empresas y, cuando escribí la resolución, la acompañé de un manual de cómo funciona el sector.

Pues le van a echar de menos sus compañeros ahora con la opa de Gas Natural sobre Endesa. ¿No le ha dado tiempo ni siquiera a estudiarla en parte?

Todavía no ha llegado nada al Tribunal y no sé cuándo lo hará. Antes tiene que entrar en el Servicio de Defensa, que tiene un mes para estudiarlo. Después, si estima que puede haber problemas, lo comunicará al Ministro de Economía diciendo que es aconsejable enviarlo al Tribunal. Y este órgano tiene dos meses para elaborar su informe para el Consejo de Ministros, que es el que toma la decisión final.

Deja a sus compañeros una buena papeleta, ¿no?

Sí, pero como otras. Todas son importantes, sobre todo cuando afectan a sectores complejos. No sólo es el eléctrico, el de las televisiones en su día también lo fue.

Deja el Tribunal después de nueve años para crear y dirigir el departamento de competencia del bufete Ashurst y asegura que las empresas españolas no son conscientes de la importancia de esta materia

Un economista dirigirá a un grupo de abogados

Este madrileño, doctor en Económicas por la Complutense, que participó en la fundación de la CEOE y fue secretario general de Confemetal, se declara un enamorado del Derecho de la Competencia. No en vano, ha dedicado los últimos nueve años de su vida a lidiar con todo tipo de asuntos, desde el Tribunal de Defensa de la Competencia. Su nuevo objetivo es poner en marcha el departamento de competencia del bufete Ashurst, desde donde pretende acabar con 'el desconocimiento que tienen las empresas. Al Derecho de la Competencia le pasa hoy lo que al fiscal hace 30 años, cuando las empresas sólo se acordaban del tema cuando venía una inspección. Hoy, cualquier empresa tiene su fiscalista de cámara y el gran despacho al que acuden si el tema se complica. En competencia va a pasar lo mismo. Lo que pasa es que el país aún no se ha enterado'. Julio Pascual pretende que las empresas se enteren de los beneficios de disponer de un asesoramiento integral en materia de competencia. 'Y que vean que no somos bomberos. No se trata de acudir al experto cuando una operación ya está en marcha, sino de diseñarla conjuntamente', señala Pascual que, siendo economista, se pondrá a la cabeza del departamento de competencia de un bufete de abogados.