Presupuestos 2006

Hacia un modelo más sostenible

El vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, y su equipo entregaron ayer en el Congreso de los Diputados el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2006, un plan elaborado en una situación boyante de las cuentas públicas y que pretende dar un paso más hacia el cambio de modelo de crecimiento de la economía española, hasta ahora muy dependiente de un ciclo inmobiliario que podría tender a agotarse. Ganar competitividad es uno de los objetivos más claros del Presupuesto, una vez constatado en los datos del comercio exterior que España pierde atractivo en relación a sus vecinos, entre otros motivos por un persistente diferencial de precios.

Las cuentas del Estado están en gran medida comprometidas por el gasto social, más del 50% del total, que aumenta por su propia inercia y por la mejora de algunas prestaciones como las pensiones mínimas. Del resto de partidas se percibe una orientación hacia aquellos elementos que inciden en la mejora de la competitividad, como la investigación, el desarrollo y la innovación, con aumentos del 31% y la meta declarada de alcanzar el 2% del PIB a medio plazo. El esfuerzo es notable, aunque este tipo de programas tienen que probar su eficacia, porque son las empresas privadas las que deben invertir y los mecanismos de apoyo público son complejos o se utilizan poco. En todo caso, el mensaje desde el Estado es el apropiado para que el sector privado se anime a innovar. La educación, con un aumento del 16%, y las infraestructuras, un 10%, apuntan también en la nueva línea de la política económica.

El cuadro macroeconómico planteado parece realista y no se aleja de las previsiones de los organismos internacionales. Un crecimiento económico del 3,3% el próximo año sería similar al actual, ya muy positivo dada la atonía de las grandes economías europeas. Puede ponerse algún pero a la previsión de que el precio del petróleo se modere hasta los 55 dólares, si bien el pasado año se erró en esa previsión y aún así las cuentas han cuadrado. Haga lo que haga el petróleo, el equipo de Solbes espera que la inflación se modere en 2006 para acercarse a la tasa subyacente, que está en el 2,4%. Sería buena noticia para el país una moderación de precios que recondujera el IPC a tasas más parecidas a las de los demás países de la zona euro.

En el capítulo de ingresos, pocas novedades en espera de la reforma fiscal que no estará en vigor antes de 2007. El Gobierno ha actualizado la tarifa del IRPF según la inflación prevista, aunque no ha hecho lo mismo con las desgravaciones, y los impuestos sobre tabaco y alcohol suben para asumir el pacto sanitario entre el Estado y las autonomías. Solbes garantiza que hay margen para afrontar 'sorpresas desagradables'.

Con este proyecto se espera animar la demanda interna y reducir el déficit exterior, algunas claves para que el crecimiento español sea más sostenible. Este objetivo, en todo caso, nunca será satisfecho por unos Presupuestos. Hará falta que toda la política económica y los agentes sociales empujen en la misma dirección.