EDITORIAL

Cancelar la deuda

El comité financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha aprobado la cancelación de hasta 55.000 millones de dólares de deuda a los 37 países más pobres del mundo, secundando y ampliando así la iniciativa adoptada en julio por el G-7. Se trata, sin duda, de una buena noticia, ya que liberará recursos vitales de estos países para programas alimentarios, sanitarios y de educación. Sin embargo, es esencial que esta condonación se vea completada con un avance sensible en las negociaciones de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC). No les falta razón a países como Brasil y Nigeria cuando plantean que la mejor ayuda para los países más pobres sería poner fin a los gigantescos subsidios concedidos a sus agricultores por Estados Unidos, Japón y la Unión Europea (más de 112.000 millones de dólares al año, según algunas estimaciones).