Economías emergentes

La OCDE afirma que China tiene que flexibilizar el yuan para mantener el crecimiento

China tiene que dejar flotar al yuan libremente, necesita terminar la modernización de su sistema bancario, y debe legislar a favor de la libre competencia para mantener su impresionante tasa de crecimiento. Así lo afirma la OCDE en su primer informe económico sobre el gigante asiático, hecho público hoy.

El informe marca una nueva etapa en la cooperación de China con la OCDE, ya que para su elaboración ha sido necesaria la ayuda de las autoridades del país, y es un ejemplo más de su integración en el marco de la política económica internacional. Pekín, que no es miembro con voz y voto en la OCDE, sí tiene el status de observador, y viene asistiendo desde hace tiempo a las reuniones del llamado G7, el grupo de las naciones más industrializadas del mundo.

La OCDE afirma en su informe que espera que China mantenga su espectacular tasa de crecimiento, situada en torno al 9,5% del PIB desde hace ya dos décadas. Ese despegue le permite ser ya la 7ª economía del mundo por tamaño, aunque se espera que en sólo cinco años pueda ocupar el tercer puesto.

Críticas a la política monetaria

En el informe se alaban los grandes cambios que ha sufrido la política económica china en los últimos años, que han permitido el nacimiento de un pujante sector privado, que en 2003 generaba ya el 57% del valor añadido (excluidos los negocios agrícolas).

Aunque la política fiscal ha sido un elemento estabilizador, el informe considera que la volatilidad de la inflación durante la última década sugiere que algo no marcha bien: la política monetaria.

La OCDE concluye así que la política que mantuvo casi atado al yuan chino frente al dólar durante décadas, y hasta el pasado junio, ha expuesto a la potente economía china a fuertes impulsos inflacionistas y deflacionistas, por los cambios en el cambio efectivo de la moneda.