Estados Unidos

El Katrina se vuelve contra Bush

La ayuda prometida por Washington empieza a llegar. Pero es tarde para muchos. Días después del paso del huracán Katrina por Luisiana, Alabama y Misisipi la situación es de catástrofe humanitaria, por lo que crecen las críticas a George Bush ante el retraso en la reacción y la falta de previsión. Ray Nagin, alcalde Nueva Orleans, ha pedido al presidente y la gobernadora 'que muevan el culo y hagan algo'. Estupefactos ante el televisor, los ciudadanos ven imágenes que creían imposibles en su país.

Oigo decir que la ayuda está en camino. Pero ¿dónde?'. Con estas palabras y una fuerte rabia en su tono se expresaba el jueves por la noche el alcalde de la anegada Nueva Orleans en la radio. Nagin criticó que tanto el presidente Bush como la gobernadora de Nueva Orleans 'no sepan cuán grande es esto, piensan a pequeña escala'. Respondiendo a las críticas, el presidente admitió el viernes que los resultados de la ayuda 'no están siendo aceptables'. Estas declaraciones las hizo minutos antes de tomar un avión hacia la zona. En su primera parada en Mobile y Biloxi recibió explicaciones de la situación por parte de autoridades y técnicos y aseguró que 'después del caos reconstruiremos una magnífica costa en el Golfo'. En Biloxi matizó su primera declaración y dijo estar satisfecho con la respuesta que desde su Gobierno se ha dado, aunque los resultados hayan sido insuficientes.

Coincidiendo con el viaje del presidente y poco antes de su llegada a Nueva Orleans, un primer convoy militar se adentró en la ciudad en dirección al centro de convenciones con agua, comida y medicinas. En este centro se hacinan en condiciones de deplorable salubridad unas 20.000 personas y según las agencias ha habido bajas entre los refugiados. Los cadáveres llenan los frigoríficos de esta instalación.

Con las tropas, que han recibido 'orden de disparar a matar', debería restablecerse el orden en una ciudad anegada y sin ley que lleva días en manos de saqueadores armados. Los pistoleros se han hecho con lo que queda de la ciudad y aterrorizan a los miles de personas que creían que la falta de agua, de ayuda, de comida o las enfermedades eran sus principales problemas. En las cadenas de televisión recuerdan innecesariamente que 'no estamos en Haití, esto es nuestra casa'.

Bush no afronta solo la estupefacción de los americanos o las críticas de políticos como Nagin o el partido demócrata. Especialistas como Terry Ebbert, el jefe del departamento de Seguridad Nacional en Nueva Orleans, expresó la frustración que siente contra sus propios jefes lamentando que se pueda mandar 'masivas cantidades de ayuda a las víctimas del tsunami pero no se pueda ayudar a Nueva Orleans'.

Según los críticos, la agencia de protección civil perdió capacidad de respuesta al ser integrada en el departamento de Seguridad Nacional y centrar sus esfuerzos en el terrorismo. Además, un tercio de la guardia nacional que tiene su base en esta zona está en Irak.

Científicos y expertos critican además que durante décadas se ha dado la voz de alarma sobre la vulnerabilidad de los diques de Nueva Orleans que desbordados y rotos han anegado el 80% de la ciudad. La catástrofe, aseguran los técnicos, se podía haber prevenido. Mark Fischetti, coordinador de un abortado plan de 1998 para recuperar los diques y la costa de la zona, aseguraba en The New York Times que la rehabilitación habría costado 14.000 millones. Risk Management Solutions, una empresa especializada en gestión de riesgos para aseguradoras, aseguraba que los costes de la catástrofe pueden exceder los 100.000 millones de dólares.

Respuesta. Sector petrolero y comunidad internacional

La Embajada española envía efectivos

La Embajada de España en Washington comunicó el viernes que una misión de personal diplomático se había desplazado a Houston y desde allí en coche hasta Nueva Orleans para evacuar a los españoles que aún quedan en el área afectada. Según la delegación, varios ciudadanos españoles 'que se hallaban en la zona del desastre se encuentran en un destino seguro'.

Entre el grupo de españoles se encuentra la familia de la diputada del PSC, Lourdes Muñoz Santamaría. Desde Asuntos Exteriores se esperaba su inminente evacuación de la zona.

Europa aporta sus reservas de crudo para bajar el coste

Los precios del petróleo y la gasolina registraron el viernes la primera rebaja desde el paso del Katrina. El alivio llegaba después de que la Agencia Internacional de la Energía anunciara que Europa y EE UU abrirán sus reservas de emergencia para poner en el mercado 60 millones de barriles de petróleo y productos refinados el próximo mes.

El crudo se cotizó en el Nymex a 67,59 dólares el barril y la gasolina alcanzó los 2,14 el galón.

El secretario de Energía, Samuel Bodman, agradeció a España, Francia, Alemania e Italia el esfuerzo.

La electricidad vuelve poco a poco a las refinerías

El suministro eléctrico se ha ido restableciendo en cuatro de las nueve refinerías afectadas por el huracán. Con la luz se podrán evaluar los daños y poner en marcha obras de reconstrucción para poder hacer llegar gasolina a unas estaciones de servicio que en muchos Estados del este están viendo crecer las colas de automovilistas que quieren llenar los depósitos.

Los oleoductos empezaron a funcionar a medio gas el jueves. æpermil;ste es un fin de semana largo (el lunes es festivo), pero se estima que muchos desplazamientos de ocio se han cancelado.

Fondos y avituallamiento para una región dominada por el caos

El presidente George Bush tiene encima de su mesa una autorización del Congreso para aprobar una ayuda humanitaria de 10.500 millones de dólares para atender a los damnificados. Las dos cámaras del Congreso han adelantado sus sesiones tras las vacaciones para aprobar esta ayuda. Bush asegura que ésta es la primera de las ayudas y garantiza que habrá más.

El servicio postal, del cual dependen miles de pensionistas para recibir medicinas o los cheques con sus salarios ha establecido un dispositivo de emergencia para tratar de llegar a las víctimas y hacerles entrega de su correo. La distribución de revistas u otras suscripciones en el área está suspendida.

Los primeros refugiados del estadio Superdome de Nueva Orleans que fueron desplazados al Astrodome de Houston colapsaron rápidamente la capacidad de la instalación tejana. A su llegada al nuevo refugio, se les ofreció pizza, camisetas limpias, agua, duchas (sólo para algunos de ellos) y biblias.

La inseguridad en las calles es para los responsables de la eléctrica Entergy el primer problema que afrontan en la reconstrucción de sus instalaciones. La empresa declaró a la cadena CNBC que además tienen problemas de logística y muchos de sus trabajadores, víctimas del huracán, están evacuados.