Automóvil

Seat asegura que sobra un 10% de la plantilla de Martorell

El presidente de Seat, Andreas Schleef, admitió ayer la existencia de un excedente de 800 trabajadores en la factoría de Martorell, el 10% de su plantilla de producción. La marca negociará a partir de la próxima semana diversas medidas con los sindicatos para evitar los despidos, como la reducción de la jornada y los salarios por un máximo de dos años.

La filial española de Volkswagen se ha propuesto tomar cartas en el asunto para atajar la caída de ventas. El presidente de Seat, Andreas Schleef, admitió ayer que sobra el 10% la plantilla de producción en la planta de la empresa en Martorell (Barcelona), de un total de 8.000 operarios. Seat da empleo a un total de 16.000 personas.

Schleef señaló en una entrevista al diario Financial Times Deutschland que una de las soluciones que propondrá la compañía para hacer frente al exceso de plantilla es la reducción de la jornada laboral y una proporcional bajada de salarios. Esta fórmula es una de las diversas barajadas por la compañía, que la próxima semana iniciará las negociaciones con los sindicatos para encontrar una salida 'no traumática' al sobrante de mano de obra.

En este sentido, el primer ejecutivo de la firma aseguró que desea 'conservar la plantilla a bordo'. Las medidas que finalmente acuerden compañía y sindicatos tendrán una vigencia 'limitada, de uno a dos años', según el presidente. La plantilla de Seat adeuda cerca de 30 días de trabajo a la empresa, que tiene un sistema de cuenta de horas por el que se trabaja más o menos en función de la demanda. La situación se arrastra desde 2003, cuando finalizó la producción de los modelos Arosa, Caddy e Inca. La solución que plantea Schleef ya ha sido aplicada en Audi. Para hacer frente a la crisis que afectó a la compañía muniquesa en 1993 se pactó una semana laboral de cuatro días.

Los sindicatos de Seat se reunirán el próximo lunes 29, día en que se reanuda la actividad en las instalaciones, para buscar una posición común para defender ante la dirección de la compañía. Aún no existe fecha para la reunión con la dirección, aunque un portavoz de la empresa apuntó que los encuentros 'empezarán en septiembre'. Las mismas fuentes recordaron que la medida propuesta por Schleef 'está contemplada en la salvaguarda del convenio colectivo'. Este texto, que debía de garantizar la paz social hasta 2009, está ahora en entredicho justo cuando cumple 15 meses de su aprobación.

Los representantes de los trabajadores se muestran contrarios a llevar a cabo una rebaja de sueldos. El secretario de la Federación del Metal de UGT de Cataluña, Manuel Gallardo, pidió que se analice el volumen de plantilla en las categorías de directivos y si el ratio sobre obreros de producción es el correcto, informa Europa Press. Por su parte, el presidente del comité de empresa, Matías Carnero, apuntó también la posibilidad de presentar un expediente de regulación de empleo temporal de aplicación rotatoria para evitar los despidos en la empresa.

Con la mirada puesta en América

Andreas Schleef no sólo tiene en mente recortes a la hora de hablar de Seat con la prensa alemana. Según reconoce el directivo, la próxima generación de automóviles de la marca barcelonesa se construirá para que cumpla con las especificaciones exigidas en EE UU. Su deseo, de esta manera, es que los vehículos de la compañía tengan aceptación en este mercado, en el que viven 40 millones de hispanos, 'las mismas personas que en España', recalcó el directivo berlinés.

Los coches de Seat ya gozan de éxito en México, mercado en el que opera desde 2001. Schleef restó importancia al tipo de cambio con el dólar, que está dificultando las operaciones en el país norteamericano. 'Las marcas que se concentran en uno de los tres mercados principales terminarán teniendo problemas'.

Schleef precisó que Seat debe crecer fuera de Europa y estar representada a nivel mundial, porque si no, 'la fábrica española no tiene razón de ser a largo plazo'. Seat está en pleno proceso de cambio de imagen. La marca quiere pasar de ser una enseña considerada barata a ofrecer coches de corte deportivo.