Petróleo

El Texas vuelve a los 63 dólares tras caer un 4,3%

Los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI)han descendido hoy un 4,3% en Nueva York y ha vuelto al nivel de 63 dólares/barril, por una mayor confianza sobre el nivel de reservas de petróleo y de gasóleo de calefacción en Estados Unidos. El valor de este tipo de crudo alcanzó un máximo histórico de 67,10 dólares el pasado viernes y en las dos primeras sesiones de esta semana cerró con moderados descensos. Sin embargo el crudo tipo Brent ha subido hasta los 65,41 dólares situándose su valor por encima del Texas.

Al cierre de la sesión regular, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en septiembre reducían su precio en 2,83 dólares por barril, para cerrar a 63,25 y volvían a un nivel similar al de hace una semana.

Asimismo, el precio del crudo de la OPEP continua su tímido retroceso al venderse el martes a 58,89 dólares por barril, un descenso de 16 centavos de dólar con respecto al valor del lunes, según calculó hoy el secretariado de la organización en Viena. Así, el barril (de 159 litros) de referencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), compuesto por once calidades de crudo, se apuntó la segunda jornada consecutiva de descensos, pero en total apenas resta 24 centavos de dólar del máximo histórico que batió el pasado viernes (59,14 dólares).

El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, para entrega en octubre ha cerrado hoy al alza en el mercado de Londres. El barril de Brent para entrega en octubre cotizó a 65,41 dólares en el International Petroleum Exchange, 33 centavos más que en la sesión anterior.

En su estudio diario de la evolución de los mercados mundiales del crudo, los analistas de la consultora especializada PVM vaticinan que el barril del crudo Brent se venderá en todo 2005 a una media de 54 dólares, pues ya promedia 52,43 dólares en lo que va del año. "Los problemas en las refinerías en Estados Unidos" siguen alimentando la carestía del crudo, según PVM, que recuerda hoy "cerca de una docena de dificultades registradas en las últimas dos semanas", y que, ante una vigorosa demanda mundial que amenaza con superar a la oferta disponible, los mercados reaccionan extremadamente sensibles a cualquier incidente en el sector.