Bolsa

Los fondos de pensiones de empleo ganan el 5% hasta junio

Los fondos de pensiones de empleo españoles obtuvieron una rentabilidad mediana del 4,9% en el primer semestre del año, según Mercer Investment Consulting.

En los seis primeros meses del año la renta variable ha sido el activo con un mejor comportamiento, al obtener rentabilidades superiores al 10%. Los inversores, sin embargo, han reducido su exposición a este tipo de activos, en favor de la renta fija y la tesorería. La inversión en inmuebles también ha crecido ligeramente mientras que las inversiones alternativas han perdido peso en las carteras de los fondos de pensiones españoles.

La buena evolución de las Bolsas, en especial al otro lado del Atlántico, combinado con la fuerte apreciación que experimentó el dólar en la primera mitad del año, ha permitido que los activos que invirtieron en renta variable fuera de la zona euro lideraran las ganancias, con unas rentabilidades medianas del 11,4%. Una cifra superior a su vez al 10% que rentaron los productos de renta variable en la zona euro.

La renta fija, por contra, se situó en el polo opuesto en términos de rentabilidad aunque evitó las pérdidas pese a la caía de los tipos de interés a largo plazo. Los activos que invirtieron en renta fija fuera de la zona euro obtuvieron el peor rendimiento, una rentabilidad mediana del 1,1%, mientras que aquellos activos que apostaron por la deuda de la zona euro ganaron el 3,5%.

Las inversiones alternativas y la compra de inmuebles también obtuvieron rendimientos inferiores a la mediana, al ganar el 2,1% y el 1,9%, respectivamente.

La estrategia de los planes y fondos de pensiones españoles pasó por aumentar su perfil conservador en el primer semestre. La renta variable perdió peso en la carteras y pasó a representar el 35,8% desde el 40,3% de diciembre del pasado ejercicio, rompiendo así la tendencia observada en los últimos ejercicios de incremento paulatino de la inversión en este tipo de activo.

Esta reducción en la inversión en renta variable se centró principalmente en las acciones de la zona euro, que pasaron a representar el 25,1% desde el 29,8%.

Esta menor apuesta por la Bolsa jugó a favor de la renta fija, que aumentó su peso al 41,2% desde el 37,5%. La inversión en tesorería también ganó peso, al registrar un aumento de 2,3 puntos porcentuales. La inversión en inmuebles, por otra parte, continuó su trayectoria positiva y supone ya el 2,6% del patrimonio de los fondos y planes de pensiones de empleo. Las inversiones alternativas, por contra, perdieron peso al caer hasta el 1,5% desde el 2,2%.