Telefonía móvil

Pugna en los tribunales por la cuota de abono de las telefónicas en Brasil

La cuota de abono del teléfono fijo ha dado lugar a una batalla judicial en Brasil. La última sentencia apoya su mantenimiento, pero el frente sigue abierto en una pugna que amenaza los ingresos de la filial de telefonía fija del grupo Telefónica en el país carioca.

Patricia Caro Río de Janeiro

Un tribunal regional derrumbó el jueves de la semana pasada la sentencia que prohibía el cobro de la cuota mensual a las operadoras de telefonía fija en Brasil, que había sido dictada por otro juez sólo tres días antes a petición del Instituto Nacional de Defensa al Consumidor (Inadec). La revocación de la sentencia no les ha echado atrás en su propósito y desde el viernes, el Inadec tiene en marcha un nuevo recurso en los tribunales para solicitar la eliminación de la cuota de abono cobrada por las telefónicas.

Y es que no es la primera vez ni será la última que los jueces brasileños tienen que interceder en la pugna mantenida entre las operadoras de telefonía fija -además de Telefónica compiten en el mercado empresas como Telemar, Brasil Telecom, Sercomtel e CTBC Telecom- y los consumidores. Para unos, la cuota de abono es abusiva; para otros, es necesaria para ofrecer el servicio, ya que es parte fundamental de los ingresos de las telefónicas.

El juez que el pasado día 4 prohibió su cobro sostuvo que la cuota mensual viola el Código Tributario Nacional porque 'no se traduce en una contraprestación por servicio'. Es lo que mantiene Inadec, cuyo presidente, Celso Russomano, exige que se devuelva el dinero ya cobrado a los clientes. En su opinión, la devolución debería hacerse en forma de créditos al consumidor, paulatinamente, y cubriría los últimos cinco años de cobro, siguiendo los criterios del Código de Defensa al Consumidor. Russomano sostiene que cuanto más tarde la justicia en dar la razón a los consumidores, mayor será la cuantía que tendrán que pagar las operadoras.

Por su parte, Anatel (Agencia Nacional de Telecomunicaciones) recurrió la sentencia con varios argumentos: la cuota está contemplada en los contratos; hay decisiones judiciales anteriores favorables a su mantenimiento, y su suspensión podría comprometer el equilibrio financiero de las empresas. La mensualidad que se cobra es de unos 40 reales (14 euros) y aporta a las operadoras alrededor de 2.000 millones de reales (690 millones de euros) al mes.

La sentencia que prohibía la cuota, bajo multa de 100.000 reales (34.000 euros) al día, no llegó a entrar en vigor, ya que las operadoras se negaron a aplicarla argumentando que no habían sido notificadas. Cuando llegó la notificación ya había otra sentencia que la anulaba.

Telefónica emitió un comunicado en el que expresaba 'su convicción en la legalidad y legitimidad de la tarifa básica por contrato como un servicio efectivamente prestado a sus clientes'.

Si la cuota mensual de abono llega a ser eliminada, supondría un duro golpe para las finanzas de Telefónica-Telesp, ya que supone el 35% de su facturación. Su peso en las cuentas ha subido gracias a un aumento del 1,8% en las líneas de servicio en 12 meses, según datos del primer semestre del año. La operadora, que está en Brasil desde 1998, cuando se privatizaron las empresas estatales, tiene 12,4 millones de clientes en São Paulo.

El Gobierno, en contra del cobro

La batalla judicial por la cuota de abono no es nueva, y ya ha habido sentencias que se contradecían unas a otras. La última tuvo lugar a finales del año pasado y dio la razón a las operadoras. No obstante, las empresas tienen ahora una preocupación añadida: la intención del ministro de Comunicaciones, Hélio Costa, de eliminarla.

Costa celebró la sentencia que la suprimió, sosteniendo que 'es mucho para cualquier ciudadano pagar entre 40 y 70 reales por un teléfono fijo. El ministro ya había despertado los temores de las operadoras el mes pasado al decir que apoyaba la reducción paulatina de la cuota hasta su total desaparición.