Nombramiento

Jorma Ollila será presidente no ejecutivo de Shell tras dejar Nokia

El actual presidente y director ejecutivo de Nokia, Jorma Ollila, será el próximo presidente no ejecutivo de Royal Dutch Shell, a partir de junio de 2006. Sustituirá a Aad Jacobs en el cargo, sólo tres días después de que el fabricante finlandés de móviles diera a conocer la marcha de Ollila.

De acuerdo con los analistas, el nombramiento del finlandés tiene como propósito recuperar la confianza de los inversores hacia la petrolera tras descubrirse la exageración de sus reservas de crudo en cinco ocasiones.

La principal función de Ollila, de 54 años, será restaurar la imagen de la compañía anglo holandesa, bastante erosionada en los últimos años.

Además de los problemas de imagen, los analistas también apuntan hacia las necesidades de tipo gerencial como uno de los factores que han condicionado la designación de Ollila.

Según los expertos, Dutch Shell ha tenido problemas en el gobierno corporativo en el pasado y requiere una figura con un expediente exitoso como el de Ollila.

Los analistas creen que las dudas en torno a la dirección de proyectos y a los controles internos han influido en los sobrecostes y en el retraso en varios de los proyectos de Shell, como la joint venture acordada con la rusa Gazprom para explotar uno de los mayores yacimientos de gas líquido del mundo en Sakhalim, en el extremo oriente ruso.

En lo que se refiere a la presidencia ejecutiva de la petrolera, Jeroen van der Veer mantendrá su puesto como primer ejecutivo de la empresa. El antecesor de Van der Veer, Philip Watts, fue despedido debido a las demandas interpuestas contra la empresa en EE UU y Reino Unido. La de Ollila es la primera designación de una persona no inglesa ni holandesa como alto cargo de Dutch Shell, en sus 98 años de historia.

La alianza entre Royal Dutch y Shell devino en fusión en marzo de 2004. El pasado 20 de julio, comenzó a cotizar como una sola empresa en la Bolsa de Londres.

Un hombre de éxito para la petrolera

El currículum de Ollila es impresionante. Comenzó su carrera en las dependencias de Citibank en Londres y Helsinki; luego trabajó como director no ejecutivo en Ford. Llegó a Nokia en 1985 y asumió su cargo actual en 1992.

Bajo su presidencia, las ventas de Nokia se incrementaron 10 veces hasta los 31.200 millones de euros en 2002, y el valor de las acciones se multiplicó por 100. Transformó una empresa de papel higiénico en una compañía que, actualmente, controla más de un tercio del mercado global de teléfonos móviles.