Estudio

Los españoles creen que la liberalización económica amenaza el empleo y beneficia a las multinacionales

Los españoles creen que la liberalización económica mundial y el proceso de internacionalización es una amenaza para el empleo y beneficia a las multinacionales, según una encuesta del CIS hecha pública hoy.

En concreto, el 46,2% ve este proceso de liberalización mundial de la economía como un peligro para el empleo de los españoles y el 75% cree que el proceso de internacionalización será más positivo para las multinacionales mientras que sólo un 50% estima que beneficiará a los consumidores.

No obstante el 71,3% indica que la apertura de los mercados constituye una buena oportunidad para las empresas españolas y el 61% afirma que el comercio libre hace que haya mejores productos disponibles en España procedentes del extranjero.

Como contrapartida a estos efectos positivos, el 42,1% de los españoles estima que las organizaciones internacionales están quitando mucha capacidad de decisión al gobierno nacional y el 34,9% dice que la creciente presencia de películas, libros y música extranjera está dañando a la cultura española.

Los españoles creen que el proceso de internacionalización será más bien negativo para agricultores y pequeñas y medianas empresas, frente a los beneficios que reportará a las multinacionales, los consumidores y los ciudadanos en general.

Preguntado por la influencia que tendrá la internacionalización en el propio encuestado y su familia, el 36,7% de los consultados afirma que será más bien positivo y el 22,1% que será negativo.

Intervensionismo del Estado

El 46,9% de los españoles considera que el Estado debe intervenir en la vida económica, pero respetando la iniciativa privada, mientras que el 21,3% dice que el Estado no debe intervenir salvo para corregir posibles abusos.

El 15% apuesta por el Estado dirija la vida económica y sólo el 3,6% señala que no debe intervenir para nada y dejar la economía en manos de la iniciativa privada.

En este sentido, el 35,4% cree que actualmente el Estado interviene lo justo en la vida económica de España, el 28,6% estima que interviene demasiado poco y el 14,2% cree que demasiado.

Además, el 55,4% cree que el Gobierno deberá limitar la importación de productos de países que no sean de la UE y el 59,2% apoya que los inversores, tanto privados como empresas, deberían poder invertir en cualquier países.

Menos unanimidad hay sobre el fenómeno de la deslocalización. El 42,9% considera justo que una empresa se instale donde mejor le convenga, incluso si ello implica hacerlo en un país extranjero, frente al 40% que se opone a esto.

Por último, el 44,3% de los españoles afirma que la inmigración es básicamente buena para la economía de un país, frente al 29,6% que tiene la opinión contraria.