Revista de Prensa

El material equivocado

El anuncio disgustado de la NASA del miércoles afirmaba que un trozo importante de espuma aislante se había desprendido del tanque externo de combustible del Discovery, aunque parecía no haber golpeado la nave (...). Los transbordadores se quedarán en tierra hasta que la agencia 'pueda hacer algo' con la espuma (...).

No. Deberían quedarse en tierra hasta que el sol se apague. Los viejos transbordadores (el Discovery tiene 21 años) ya han estado en servicio más del doble de los años programados en el momento de su diseño. Los ingenieros se ven obligados a buscar hardware obsoleto y componentes electrónicos a través de Ebay. A pesar de esto, el Congreso ha considerado de manera irracional extender sus vuelos hasta 2014 o aún más tarde.

La misión pendiente de los transbordadores es particularmente mortificante: dar servicio a la Estación Espacial Internacional. La estación, en su día concebida como una plataforma destinada a la exploración planetaria, es ahora sólo un laboratorio flotante destinado a experimentos, en su mayor parte triviales. Si alguna vez se completa, se espera que cueste a EE UU y sus socios 100.000 millones de dólares (...). Los científicos críticos con la NASA solían acusar a la Agencia de ser sólo buena en arreglar su último problema. Ahora falla incluso en eso.