América Latina

Latinoamérica aguanta las subidas de tipos en Estados Unidos

Los tipos de Estados Unidos ya no asustan a los inversores latinoamericanos. Los mercados de la zona presentan notables revalorizaciones a 12 meses vista, y sólo la inestabilidad política de Brasil parece haber pasado factura en las últimas semanas.

América Latina ya no es lo que era. Frente a los efectos negativos que podía causar una subida de los tipos de interés en EE UU en la región en años anteriores, las alzas previstas para los próximos meses no asustan a nadie. Mientras que en el año 2000, cuando los tipos de la Reserva Federal pasaron del 5,5% al 6,5%, el Mexbol perdió un 20,7%; el Bovespa, un 10,7%, y el Merval, un 24,3%, los mercados latinoamericanos mantienen ahora sus previsiones positivas. 'El efecto es más leve que antes. Si los tipos van subiendo 0,25 puntos como está previsto no va a haber ninguna influencia', afirma Rodrigo Campos, jefe de ventas de acciones del Banco Espírito Santo, en São Paulo.

Pese a que estas economías son emergentes, lo que implica un mayor riesgo de pérdida de inversiones ante un alza del interés en mercados seguros, unos fundamentos económicos más sólidos las han hecho menos vulnerables a los cambios externos. Tres son los factores que juegan a su favor: un exceso de liquidez en el mercado internacional, buenas perspectivas de crecimiento y unos tipos de interés más altos que en otros países.

El mejor ejemplo es Brasil, donde los tipos de interés, que están al 19,75%, son los más altos en términos reales de todo el mundo. Ajena a lo que ocurra en la Fed, la principal Bolsa de Latinoamérica, la de São Paulo -con el 70% de la actividad de la región- sufre una amenaza interna: la crisis política. El mes pasado se destapó un escándalo de corrupción que afecta al gobernante Partido de los Trabajadores y que ya ha provocado la salida de 11 ministros y la caída de la cúpula del partido del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.

Brasil, con un 19,75%, tiene los tipos de interés reales más altos del mundo

Hasta ahora, los mercados no se habían visto afectados. 'La situación es anormal: una fuerte crisis política y la Bolsa subiendo. En años anteriores cualquier cosa la habría hecho bajar', afirma Alfried Plöger, presidente de Abrasca (Asociación Brasileña de Compañías Abiertas). Un superávit comercial récord, la inflación controlada y el ajuste fiscal han conseguido que los inversores crean que la estabilidad económica está por encima de los escándalos. En las últimas jornadas el riesgo se ha hecho evidente. Ante el supuesto de que Lula conociese la trama de sobornos y financiación ilegal que afecta a su partido, el Bovespa cayó un 5% en dos días. Pero ayer el índice se recuperó con fuerza y subió más de un 1%. 'Mientras el presidente y António Palocci ministro de Economía no estén afectados el mercado está tranquilo. Pero existe la posibilidad de que alcance a Lula, y entonces revertirán las tendencias económicas y saldrán las inversiones', advierte Jason Vieira, de GRC Visão, en São Paulo.

En todo caso, el Bovespa no parece que afecte a las otras Bolsas de la región, que siguen optimistas. En México, la situación es muy distinta a la de hace unos años, cuando la subida de tipos en EE UU concluyó en el efecto tequila de 1994-95. Ahora, un crecimiento del 4%, la libre flotación del peso y la menor deuda pública protegen el mercado. 'Es menos vulnerable a EE UU, no hay tanta exposición', apunta Alonso Cervera, analista de Credit Suisse en Nueva York.

En Argentina, la vuelta a las conversaciones con el FMI, tras un año de interrupción, aportan seguridad al mercado. El aumento de la confianza de los inversores en el país se ha demostrado con el éxito de la emisión de deuda de este mes, la primera desde el impago declarado en 2001.

El dólar se beneficia del escándalo del partido de Lula

La crisis política en Brasil ya ha llegado a las divisas. El real, que en el último año fue la moneda que más se revalorizó frente al dólar en todo el mundo (un 18,3%), registró el lunes una caída del 3,8%, la mayor desde octubre de 2002, por el temor a que el escándalo de corrupción llegue a salpicar al presidente Lula.

La divisa brasileña se recuperó ayer después de tres días de pérdidas, aunque el cambio seguía siendo un 5% más débil que hace una semana. Su evolución, al igual que la de la Bolsa, depende de las nuevas revelaciones: 'Si no hay ninguna prueba de que Lula está envuelto, el real continuará bien', afirma Flavio Lemos, director de Global Station, en Río de Janeiro.