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El magnate Lee Iacocca vuelve a tomarle el gusto a la televisión

La televisión de los años ochenta dejó en el recuerdo películas como E. T., el Extraterrestre, series como Falcon Crest y, en EE UU, los anuncios de Lee A. Iacocca. El entonces presidente de Chrysler reflotó una firma al borde de la bancarrota blandiendo una frase que llegó a ser mítica: 'Si encuentra un coche mejor, cómprelo'. Ahora, el hombre que se convirtió en un icono de la pequeña pantalla y dirigió el destino de la compañía automovilística entre 1979 y 1992 vuelve a llamar a la puerta de los hogares norteamericanos. Esta cara familiar forma parte de la estrategia de Chrysler para capear la crisis que azota a la industria del motor de Detroit.

El fabricante de coches americano ha puesto 75 millones de dólares sobre la mesa para anunciar su nueva campaña de ofertas. Siguiendo el camino abierto por General Motors el mes pasado, la firma ha puesto en marcha en EE UU y Canadá un programa por el cual generaliza los descuentos antes restringidos a empleados a todos sus clientes, además de rebajar hasta 3.500 dólares en la mayor parte de sus modelos. Ford, tercera parte en discordia, también se ha visto obligada a responder con promociones similares.

'En Chrysler nos hemos construido una reputación de ser diferentes, y para comunicar eso a nuestros clientes hemos recurrido a gente que encarna ese imagen. Lee Iacocca es una de esas personas', explicó con motivo del lanzamiento de las nuevas ofertas Joe Eberhardt, vicepresidente ejecutivo del grupo.

La firma generalizará los descuentos antes restringidos a empleados a todos sus clientes y rebajará 3.500 dólares en casi todos sus modelos

Hace dos décadas Iacocca protagonizó más de 60 espacios comerciales, todos ellos marcados con un claro tinte patriótico, como reacción a la avalancha de coches japoneses que inundaba el mercado americano por aquel entonces. En los tres anuncios que acaba de rodar comparte protagonismo con el actor Jason Alexander (George Costanza en la serie Seinfield). Recientemente, en una entrevista concedida al periódico The New York Times, el magnate reconocía como 'un tanto irónico' el hecho de haber pasado a promocionar los automóviles de una firma que, a fin de cuentas, es una división más de la compañía alemana DaimlerChrysler. Pero, en una muestra de su carácter, añadía: 'Una vez me propusieron trabajar para Nissan, pero nunca podría hacerlo. Da igual cuánto me paguen, jamás me convertiré a lo japonés'.

Pero Iacocca también guarda halagos para los fabricantes asiáticos. Reconoce a Toyota el mérito de ir a la vanguardia en los motores híbridos y hacer un uso racional de sus marcas (Toyota, Lexus y Scion), y critica a General Motors por 'hacerse la zancadilla a sí misma' al vender Chevrolet, Cadillac, Buick, Pontiac, Saab, Hummer, Saturn y GMC.

Como retribución por su participación en la campaña publicitaria, Chrysler abonará al octogenario empresario un dólar por cada modelo de Chrysler, Dodge y Jeep que venda desde el 1 de julio hasta final de año. En el segundo semestre de 2004, la firma colocó más de un millón de unidades. El dinero recaudado irá a la fundación para la cura de la diabetes tipo I creada por Iacocca a raíz de la muerte, en 1983, de su mujer Mary a causa de esta enfermedad.