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El Gobierno vasco pide que no se politice la fusión de las cajas

La vicelendakari del Gobierno vasco, Idoia Zenarruzabeitia, mostró su total satisfacción y respaldo al proceso de fusión de las cajas de ahorros. Reclamó que no se politice el debate y que se respeten los acuerdos de las asambleas de las cajas. El PP se ha quedado sólo en su oposición a la fusión, ya que los partidos nacionalistas la respaldan; el PSE guarda un silencio favorable y los sindicatos la ven con buenos ojos.

La vicelendakari del Gobierno vasco, Idoia Zenarruzabeitia, evidenció ayer la completa 'satisfacción' del Ejecutivo vasco por el resurgimiento del proceso de fusión de BBK, Kutxa y Caja Vital. A pesar de que la creación de una gran caja de ahorros vasca es una vieja aspiración del Gobierno y de que requiere de su conformidad para preparar el marco legal que lo ampare, la vicelendakari atribuyó toda la iniciativa y desarrollo del actual proyecto a los presidentes de las tres entidades, a los cuales felicitó personalmente.

Zenarruzabeitia reclamó que se politice este debate, que se mantenga en el ámbito de las cajas y que se respeten los acuerdos a los que lleguen sus respectivas asambleas generales.

El PP se ha quedado sólo en su oposición a la fusión, proyecto que cuenta con el beneplácito de los partidos nacionalistas y el apoyo de los sindicatos CC OO, ELA y LAB, que tienen la mayoría en las tres entidades.

El silencio del PSE supone su apoyo implícito, ya que su respaldo es determinante para aprobar la fusión en el seno de Caja Vital y también en el Parlamento vasco que habrá de aprobar una nueva ley de cajas.

Otros silencios favorables son los de las Diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa y los Ayuntamientos de San Sebastián y Bilbao, entidades que estarán representados en la futura caja fusionada y que tienen mucho que decir sobre el reparto de poder en la nueva entidad.

El complicado equilibrio territorial

Consenso y equilibrio territorial son los totems que harán o no posible la fusión de las cajas vascas.

Resulta paradójico que la fusión tenga más visos de éxito cuando el PNV no controla las tres entidades, ya que cuando estuvieron bajo su influencia las disputas internas entre Vizcaya, Álava y Guipúzcoa lo frustraron varias veces.

El proyecto presentado plantea un equilibrio de poder entre las entidades fundadoras -Diputaciones y Ayuntamientos-, para después introducir sistemas de corrección proporcionales que reflejen la diferente dimensión de cada caja. Además, está previsto que haya varias sedes fiscales según áreas de negocio.