Propuesta

Trabajo quiere iniciar una reforma suave de las pensiones

El Ministerio de Trabajo planteará a los sindicatos una reforma 'suave y paulatina' del sistema de pensiones a partir de septiembre. Pretende aplicarla en los próximos quince o veinte años, aprovechando la salud financiera de la Seguridad Social y para evitar una reforma 'brusca y abrupta' en seis u ocho años.

El Gobierno quiere evitar que los problemas financieros que pueden aparecer en la Seguridad Social a partir de 2011 obliguen a hacer una reforma radical. Para evitarlo propone iniciar una reforma progresiva.

Así diagnosticó ayer gráficamente el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, la situación del sistema, tras participar ayer en el seminario sobre la Reforma de la Seguridad Social en tiempo de Estabilidad, en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander.

Además, dio algunas pistas sobre la orientación de la reforma. æpermil;sta debe continuar por el camino ya marcado en 1995 por el Pacto de Toledo, y básicamente pretende reforzar la contributividad (acercar la cuantía de la pensión a las cuantías de las aportaciones que realizaron cuando eran activos), así como aumentar la solidaridad con las rentas más bajas.

La mesa de reforma de la Seguridad Social se iniciará en septiembre

Para ello, deben corregirse algunas situaciones que hacen que hoy la contributividad sea imperfecta. Las correcciones pasan por aumentar las aportaciones de las personas que pueden pero que lo evitan 'porque el sistema dispone de puertas para obtener rendimientos con poca aportación', como es el caso de los autónomos. Estimular el incremento de la edad de jubilación, y eliminar los incentivos injustificados a la jubilación anticipada. Así como revisar el sistema de viudedad, elevando las prestaciones de las personas sin renta o con rentas bajas, pero 'modulando' las prestaciones de las personas viudas que tienen aceptables rentas del trabajo u otros recursos.

Aseguró que la reforma que precisa el sistema de pensiones debe hacerse ahora que tiene superávit, frente a 'los gurús económicos que hace diez años pronosticaban para este año un déficit del 2,5% del PIB'.

La mesa de negociación de las pensiones se abrirá en septiembre y tendrá como base un informe que recoge la situación actual del sistema y las proyecciones para los próximos años. A juicio de Granado, 'no se prevé ningún problema de insuficiencia financiera en los próximos años'.

Explicó que de los 103 años que tiene la Seguridad Social, sólo seis han arrojado superávit y por tanto, el problema financiero en la Seguridad Social es común. Pero ahora no existen esas dificultades, y pueden retrasarse con la llegada de nuevos cotizantes y la mejora de la base de cotización, así como con la incorporación de menos pensionistas por la tregua demográfica de la Guerra Civil y la postguerra.

Dicho esto, consideró necesaria 'una reforma paulatina y suave que se pueda aplicar y mejorar a lo largo de los próximos quince o veinte años; sólo así evitaremos hacer una reforma brusca y abrupta dentro de seis, siete u ocho años'.

Aconsejó también a los españoles que complementen con sistemas privados sus prestaciones de retiro, y aseguró que 'Hacienda mejorará en la reforma fiscal el tratamiento del rescate de los fondos de pensiones cuando se haga en forma de renta vitalicia'. Ahora sólo se prima fiscalmente su rescate en forma de capital.