Fusiones

El presidente de la Vital defiende la unión de las cajas vascas

El presidente de la Caja Vital, Gregorio Rojo, defendió el viernes en solitario el proceso de integración de las tres cajas de ahorros vascas, a pesar de que la caja alavesa está controlada por el PP, partido que se opone radicalmente a un proceso de fusión que diluya a la entidad alavesa en una macrocaja autonómica controlada por los nacionalistas. Por contra, el PNV acusa a los populares de hipotecar el futuro de la Vital por intereses partidistas.

El presidente de Caja Vital, el socialista Gregorio Rojo, compareció públicamente el viernes en Vitoria en solitario para explicar la situación que rodea a la posible integración o fusión de las cajas de ahorros vascas. La comparecencia de Rojo se produjo después de que el día anterior se reuniera el consejo de administración de la caja, controlado por PP y PSE, en un ambiente de clara tensión y en el que fue imposible consensuar un texto que reflejase la posición oficial de la caja.

En su alocución Rojo 'exigió' respeto a quienes, desde fuera de la entidad, pretenden ubicar a la Caja en la polémica política y reitera que las negociaciones con BBK y Kutxa hay que situarlas en 'un proyecto económico y empresarial viable que redunde en beneficio de nuestros clientes'. Por su parte, las otras dos entidades, BBK y Kutxa, guardan absoluto silencio.

Mientras tanto, el presidente de Caja Vital quiso tranquilizar al Ayuntamiento de Vitoria y a la Diputación Alavesa, gobernados por el PP y que tienen un peso cualificado en el consejo de administración de la caja, al recalcar que cualquier avance no será posible mientras no exista un 'amplio consenso'. Puntualizó que el proceso de 'alianzas y de convergencia' deberá articular mecanismos de territorialidad y de respecto a la proporcionalidad.

Rojo manifestó su convencimiento, 'sin temor a equivocarme', de que el diagnóstico realizado por los 'tres presidentes' de las cajas es compartido por las más altas instancias políticas y económicas vascas y españolas a las que han consultado. Aseguró también que los tres presidentes han cumplido con su obligación de anticipar escenarios y prever los movimientos del sector 'para evitar una pérdida relativa de nuestras entidades en el mercado'.

En medio de la polémica sobre si las cajas vascas están hablando de alianzas o de fusiones, el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Juan Ramón Quintás, negó que BBK, Kutxa y Vital estén presentando su fusión, 'lo que me consta es que hay un proceso de mayor cooperación y aunamiento de esfuerzos', sin que ninguna de las cajas renuncie a su 'soberanía e independencia'.

Acusaciones entre PNV y PP

La hipotética fusión de las cajas ha desencadenado un duro cruce de acusaciones entre el PP y el PNV. El secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, reiteró el rechazo del PP al proyecto tachándolo de 'exigencia histórica' del PNV tras la que se ocultaría la pretensión nacionalista de aumentar su control sobre la sociedad vasca. Sostuvo que aún nadie ha demostrado que la fusión de las tres cajas 'sea beneficiosa para alaveses, vizcaínos y guipuzcoanos' y calificó todo el proceso de 'oscurantista'. Por su parte, el PNV de Álava acusó al PP de 'hipotecar el futuro de Caja Vital por intereses partidistas'. Desde otra perspectiva lo que destaca es el silencio que mantienen los Ayuntamientos de Bilbao y San Sebastián y las Diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa, así como el Gobierno vasco.

Fusión fallida en Andalucía

El presidente Manuel Chaves acaba de insistir en apoyar la creación de una gran caja en Andalucía, pero las fusiones no son fáciles en la comunidad. La eterna carrera de las dos grandes cajas orientales por absorber a la más pequeña, la de Jaén, acaba de sumar un nuevo intento frustrado. Esta vez ha sido Caja Granada, que al igual que Unicaja mantiene de forma permanente su oferta de fusión por la jiennense, la que ha intentado avanzar en las negociaciones y hacerse con el apoyo político de la Junta, lo que habría asegurado el éxito de la operación. Sin embargo, como ya ocurrió en el año 2001 cuando Unicaja abrió fuego con una maniobra parecida, el Gobierno andaluz ha preferido evitar una guerra entre cajas y se ha desmarcado del asunto. Braulio Medel (Unicaja) y Antonio María Claret García Caja Granada) negaron ayer que Chaves haya abortado una fusión Jaén-Granada por presiones de la caja malagueña.