Reunión

Carod condiciona el apoyo de ERC a los Presupuestos a la negociación del Estatuto

El líder de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Josep Lluís Carod-Rovira, trasladó ayer al presidente del Gobierno que antes de apoyar los Presupuestos de 2006 tendrá que esperar a ver cómo termina la negociación para reformar el Estatuto catalán.

Una negociación condiciona la otra, entre otras razones porque se solaparán en el calendario. El Gobierno ya tiene preparado el cuadro macro y espera negociar con ERC e IU en septiembre las principales partidas de gasto. El apoyo de ambas fuerzas es imprescindible para sacar los Presupuestos de 2006 adelante.

Durante la entrevista de dos horas y media en el Palacio de La Moncloa, Carod le transmitió a Zapatero que la aprobación del nuevo Estatuto catalán es su prioridad esencial. La votación definitiva en el Parlamento autonómico está prevista para el 11 de septiembre, celebración de la Diada, pero ayer Carod se avino a razones y admitió que es mejor retrasar su debate algunas semanas con tal de que tenga el mayor apoyo parlamentario posible. El respaldo de CiU a la reforma resulta imprescindible, pues sin el no logrará la mayoría de dos tercios necesaria.

'Si hay acuerdo sobre el Estatuto, la negociación de los Presupuestos será más fácil', admitió Carod en La Moncloa. El presidente del Gobierno tranquilizó al líder de ERC en algunos de los aspectos más polémicos. Zapatero le trasladó que aceptará el texto que venga del Parlamento catalán después de observar en Carod una actitud positiva. 'El presidente ha contraído el compromiso personal de aceptar lo que acuerde el Parlamento catalán dentro del marco constitucional vigente'. Y añadió: 'A nadie se le había ocurrido hacer un Estatuto fuera de la Constitución'.

ERC ha exteriorizado en las últimas semanas su inquietud por la posibilidad de que el Partido Socialista de Cataluña caiga en la tentación de rebajar el techo de la reforma por las presiones que recibe del resto de las federaciones y, también, del Gobierno central. Fuentes socialistas informaron ayer que aún queda mucho por negociar, aunque la actitud de la mayoría de los partidos es positiva, a falta de que CiU termine de enseñar sus cartas definitivas.

Reuniones discretas

Para que el PSOE en su conjunto no ponga reparos a la reforma estatutaria catalana, Carod es consciente también de que quedan por limar algunas aristas, trabajo en el que se vuelcan ahora en reuniones discretas el Gobierno central y el tripartito catalán. Zapatero también reconoció a Carod que Cataluña está mal tratada desde el punto de vista de la financiación autonómica, por lo que el modelo que se acuerde incorporará criterios actualizados sobre crecimiento de la población y del número de inmigrantes.

A Carod la reunión le pareció 'positiva' y salió 'optimista' de la misma. Por eso mostró su 'total compromiso con el Gobierno catalán' y coincidió con Zapatero en que las principales fuerzas políticas 'están ante una oportunidad histórica para construir la España plural'.

Llamazares traslada al PSOE sus exigencias

Izquierda Unida también ha puesto ya sus condiciones para respaldar los Presupuestos de 2006. En una reunión mantenida el pasado jueves con representantes del Grupo Socialista, dejó ver que colocará la lupa en la dotación que el Gobierno ha previsto para la futura Ley de Dependencia, en la partida destinada a aliviar la deuda sanitaria que acumula buena parte de las comunidades autónomas y en las medidas que el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, incorpore para combatir la temporalidad en el empleo, tanto en la empresa privada como en la Administración General del Estado, donde ronda el 30%.

El coordinador de IU, Gaspar LLamazares, ya ha sido citado por Zapatero a La Moncloa el martes 26 de julio para abordar su actitud en esta negociación pendiente.