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Podcast, la radio hecha por internautas

Llega una nueva forma de escuchar la radio y una vía para que los oyentes se pongan del otro lado del micrófono. Es el Podcast, un método para publicar programas en internet y descargarlos de forma automática.

La semana pasada este novedoso fenómeno recibía el reconocimiento del fabricante informático Apple, uno de los abanderados de la revolución digital. La compañía incluía en la nueva versión 4.9 de su programa de música iTunes la posibilidad de descargarse 3.000 podcast. En un par de días un millón de personas se habían suscrito a estos programas de radio hechos en su mayoría por aficionados.

'Nuestros clientes usan el iPod y el iTunes para escuchar música', decía Eddy Cue, vicepresidente de Apple, 'el próximo paso es que escuchen la radio y pensamos que el podcasting es la siguiente generación, un fenómeno en explosión'.

El podcasting es una más de esas revoluciones emergentes en internet que convierte al ciudadano de la calle en un verdadero productor de contenidos digitales. El término, difícilmente traducible al español, resulta de la composición del iPod (el reproductor de música portátil de Apple) más broadcasting (difusión en inglés).

A un lado y otro de la red los aficionados y las empresas de medios se han lanzado a hablar en sus podcast. Desde finales de 2004 José Ángel Gelado satisface su prurito radiofónico con un programa semanal de actualidad tecnológica. Su pareja, Nieves, hace lo propio con otro de recetas de cocina a través de la web Guisando.org. Desde Bolivia o Australia los internautas descargan los programas que Gelado distribuye en Comunicandopodcast.com, que pasa por ser el primero en emitir podcast en lengua española. El capítulo más demandado ya ha superado las 7.000 descargas.

'El podcast te da la libertad para hablar de lo que quieres y no tener ninguna limitación en los temas, ni en el espacio', dice Gelado, de 35 años. En la misma línea habla Eduardo Ruiz, informático de 24 años: 'Yo no soy políticamente correcto'. Una vez a la semana lanza sus podcast desde Sant Boit de Llobregat, ahora que dispone de tiempo mientras busca trabajo. 'No haces el podcast porque te vayan a escuchar 200 personas, sino por ti mismo, por divertirte', señala.

Estaciones de radio de aficionados en internet existían, pero el podcast cambia radicalmente el planteamiento ya que se trata de programas que, por definición, están hechos para escucharse en diferido. La base del podcast es un formato llamado RSS, el mismo que utilizan los editores de blog (sitio web a modo de diario personal) para distribuir sus titulares. Programas de software como iPodder permiten suscribirse, por ejemplo, a un determinado podcaster, de forma que cuando hay nuevos programas de radio se descargan automáticamente al ordenador. 'Esto es lo fundamental del podcasting', opina José Ángel Gelado, 'porque hace que no se olviden de ti los oyentes, que te incluyan en sus hábitos es importante'.

En España, de momento, son sólo unos centenares de programas los que han sido creados por los aficionados, recopilados en Podcast-es.org y Podcastellano.com. Pero en Estados Unidos ya existe una demanda considerable. Más de seis millones de usuarios de internet escuchan ya podcast, según estimaba el pasado mes de abril el Pew Internet and American Life Project.

Receta contra la dictadura de las parrillas

El podcast constituye 'toda una evolución en la forma de escuchar la radio', dice Gerardo González, responsable de ser.com, el sitio en internet de la Cadena SER. Esta emisora es la primera que ha comenzado a distribuir sus programas en España mediante podcast. El popular espacio deportivo El Larguero, que se emite a medianoche, ha sido uno de los elegidos.

Muchos internautas escuchan a primera hora de la mañana del día siguiente el espacio, ahora, distribuido como podcast, 'la gente puede coger el contenido, pasárselo al MP3 y seguirlo en el metro o en el coche camino del trabajo', dice González.

De esta forma el podcasting es para la radio lo que el vídeo supuso para la televisión: la posibilidad de escuchar un programa en cualquier momento. Se acaba con la dictadura de la parrilla y 'el usuario puede hacerse la radio a la carta', explica el responsable de ser.com.

Otras cadenas han seguido la iniciativa de la SER, como La Cope, Radio Andalucía Información. Por su parte, en EE UU ya hay periódicos como el San Francisco Chronicle o el semanario NewsWeek que ofrecen podcast semanales. Algún senador como Schwarzenegger ya se ha sumado al fenómeno del invento.

Más trabajoso que escribir un diario en internet (blog, en el argot informático), el podcast quizá no sea un fenómeno que arrastre a tantos seguidores, pero lo que está claro, apunta José Ángel Gelado, es que 'ha llegado para quedarse'.