Préstamos rápidos

Blesa da la batalla por el crédito al consumo con una nueva financiera

La batalla que un día las entidades financieras libraron en el pasivo y después pasó al activo de la mano de las hipotecas se disputa ahora en la financiación al consumo. Buen ejemplo de ello es Fracciona, la entidad especializada en este tipo de financiación que ha creado el Grupo Caja Madrid.

Participada en un 51% por la caja madrileña y en un 49% por Mapfre y dependiente de la financiera del grupo Finanmadrid, Fracciona -que alude directamente al pago a plazos-, engloba dos tipos de negocios. El primero está enfocado en los puntos de venta y focaliza su actividad en ofrecer formas de pago fraccionadas dentro del mismo establecimiento. El segundo tiene como objetivo realizar ofertas de crédito directas a clientes finales a través de la explotación de bases de datos de sus dos accionistas.

Comercios, créditos rápidos y tarjetas son, por lo tanto, la baza de esta nueva entidad. Fracciona, que está operando desde hace dos meses, entra a competir directamente con financieras como Banco Cetelem (del grupo BNP Paribas), Santander Consumer (del Grupo Santander), El Corte Inglés o Finanzia (del BBVA), los tres primeros con la mayor cuota de mercado según Asnef (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito).

El esfuerzo parece merecer la pena. Si el pasado año, el total del crédito al consumo registró un incremento del 26,4%, según Asnef, las expectativas para este año parecen bastante halagüeñas. Sólo para el crédito en punto de venta se espera un crecimiento del 15% en 2005, según algunas fuentes. Y es que las entidades empiezan a tomar posiciones ante el temor a que la desaceleración del crédito hipotecario se materialice. Todo ello pese al riesgo, reconocido por fuentes del sector, que entraña una subida de los tipos de interés para este negocio, uno de los más sensibles a la morosidad.

La intención de la nueva financiera es arrebatar comercios y concesionarios en los sectores de electrodomésticos, muebles, informática, cocinas, motos, automóviles y viajes, los más sensibles a solicitar financiación.

La falta de exclusividad en el negocio de la financiación en puntos de venta -hay establecimientos asociados a varias entidades- podría ser la baza que utilizara Fracciona para captar clientes, aunque fuentes del sector reconocen que la pelea a este nivel resulta bastante complicada.

La guerra no se libra sólo en el comercio. Las tarjetas revolving (que permiten disponer de las cantidades amortizadas) son el otro gran objetivo de la entidad.

La apuesta de las tarjetas

Los medios de pago del tipo revolving (que permiten fraccionar los abonos automáticamente) han tenido poca aceptación hasta la fecha en España. Pese a ello, son la gran apuesta de esta financiera, que pretende lograr una implantación similar a la de países como Reino Unido. Para ello, ha fijado en el 0,99% nominal mensual el tipo de interés que se aplica a las cantidades efectivamente dispuestas y no cobra por el fraccionamiento.

El precio de aplazar los pagos en tarjetas oscila en España entre el 0,83% y el 1,45% nominal, pero la TAE (que engloba, además del interés, los gastos de formalización) supera en algunos casos el 10%.

Además de completar su oferta con préstamos clásicos a través del teléfono e internet, Fracciona se presenta con el compromiso de autorizar operaciones de crédito en tres minutos. Algo característico en este negocio, donde el tiempo juega en contra de comercio y entidad.

El Corte Inglés, entre las tres principales entidades

Si hay un dato que llama la atención en el segmento de la financiación al consumo es el saldo vivo en este tipo de créditos que tiene El Corte Inglés. Según los datos de Asnef (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito), la entidad se encontraba en 2004 en el primer lugar del ranking en saldos vivos en créditos al consumo. En concreto, a 31 de diciembre del pasado año disponía de 1.324 millones de euros, con un crecimiento del 56,28% respecto al mismo día de 2003. En segundo lugar se encontraba Banco Cetelem, del grupo BNP (1.271 millones), y en tercero Santander Consumer (1.173 millones). Mientras que el resto de las entidades luchan por arañar cuota de mercado, la cadena de centros comerciales (que, al igual que sus competidoras, ofrece tarjetas y financiación en puntos de venta) considera este negocio un complemento de su actividad principal, que es la venta de productos y servicios, según señalan fuentes del sector. De hecho, algunos competidores reconocen haber mostrado interés por explotar este negocio de la empresa de distribución, pero no han tenido éxito en su intento.

En el primer trimestre del año, El Corte Inglés perdió el liderazgo logrado en este segmento durante el pasado ejercicio, aunque cabe destacar que este tipo de datos son muy estacionales por estar estrechamente ligados al consumo. A 31 de marzo de este año, la financiera de los grandes almacenes se situaba en 1.073 millones, por debajo de los 1.440 de Banco Cetelem y también por debajo de los 1.196 millones del riesgo vivo de Santander Consumer, según Asnef.

No obstante, fuentes del sector consideran que la financiera de El Corte Inglés podría superar fácilmente estos volúmenes.