Revista de Prensa

El desafío de Blair a la UE

Puesto a la defensiva (...), Tony Blair, primer ministro británico, respondió con agudeza en su discurso ante el Parlamento Europeo (...) Se enfrentó a las acusaciones de haber torpedeado el acuerdo presupuestario y contribuido al malestar político en Europa, y contestó que la salida a la crisis política subyace en la reformas nacionales y colectivas.

En un lenguaje que nunca hubiera utilizado en la Cámara de los Comunes, dijo que él era el único líder británico en decir que pondría el cheque sobre la mesa a cambio de una reforma de la Política Agrícola Común PAC), aunque no fuera inmediata (...).

El principal mensaje de Blair fue el del cambio y la adaptación. Tenía toda la razón en devolver el golpe a quienes retratan el cambio como una traición al ideal europeo. De igual consistencia fue su argumento de que la ampliación beneficia a todos y no es un juego de suma cero.

La estrategia de Londres confía en un cambio político a raíz de las elecciones alemanas del próximo otoño y en la esperanza de un consiguiente debilitamiento del eje francoalemán. Aunque una reforma económica real cobre respaldo entre los principales actores de la UE (...), eso bien puede estar más allá de la presidencia europea del señor Blair, y quizá de su propio mandato.