Crisis política

El presidente de Bolivia pide el envío de observadores ante la gravedad de la crisis

El presidente de Bolivia, Carlos Mesa, ha pedido esta noche a Argentina, Brasil y la Organización de Naciones Unidas (ONU) que envíen observadores ante la gravedad que está alcanzando la crisis que se vive en el país andino. La solicitud se produce poco antes de la crucial reunión en la que el Congreso analizará este jueves, en la ciudad de Sucre, la renuncia presentada por Mesa.

Esta desesperada petición llega mientras parlamentarios bolivianos y miles de mineros se encaminan a Sucre para hacerse oír en la jornada en la que el Congreso deberá de aceptar o no la renuncia de Mesa.

Bolivia atraviesa "una de las coyunturas más críticas de su historia republicana", ha declarado Mesa en las cartas enviadas a los presidentes Néstor Kirchner, de Argentina, y Luiz Inacio Lula da Silva, de Brasil, así como al secretario general de la ONU, Kofi Annan. La petición se produce horas antes de la reunión en Sucre en la que el Congreso analizará la renuncia presentada por Mesa, en medio de una escalada de protestas que amenaza con extenderse a esa ciudad.

En sus cartas, Mesa manifiesta que la sesión del Congreso asumirá "una decisión trascendental para la democracia, la estabilidad política y el futuro de la nación, en una situación de aguda convulsión y polarización social". La acreditación de uno o más representantes como observadores de Brasil, Argentina y la ONU será un "gesto de que la situación de Bolivia es de importancia para el contexto de la región y del hemisferio", concluye Mesa en sus misivas.

La renuncia del presidente obliga a los congresistas a resolver la sucesión constitucional de la Jefatura de Estado, a la que tiene derecho el presidente del Senado, Hormando Vaca Díez, a quien Mesa ha pedido que renuncie también. La demanda es compartida por los sectores movilizados en La Paz y El Alto desde hace casi un mes y que bloquean las rutas de todo el país para pedir una Asamblea Constituyente y la nacionalización de los hidrocarburos.

Huelga de hambre

Al hilo de la petición de renuncia de Vaca Díez, el alcalde de La Paz, Juan del Granado, y un grupo de dirigentes de instituciones de la ciudad se han declarado en huelga de hambre para pedir su dimisión y la del presidente del Congreso, Mario Cossío. La decisión ha sido anunciada en una declaración firmada por Del Granado y sus colegas de El Alto y las capitales departamentales (provinciales) de Sucre, Potosí, Trinidad y Oruro.

"En una asamblea de las instituciones paceñas se ha determinado iniciar una huelga de hambre, en reclamo de solidaridad con sus habitantes, ante la situación de colapso que vive la ciudad", ha señalado el alcalde de la capital en una rueda de prensa.