OPA

La autoridad bursátil italiana controla los movimientos de Unipol en la BNL

La autoridad bursátil italiana (CONSOB) ha decidido controlar los movimientos de la aseguradora Unipol, que acaba de recibir la autorización del Banco de Italia para aumentar su capital en la Banca Nazionale del Lavoro (BNL) del 4,9 actual al 9,9%.

Según fuentes financieras, el presidente de Unipol, Giovanni Consorte, estuvo hoy en la sede de la CONSOB para responder de algunos movimientos relacionados con la lucha por el control de la BNL tras la oferta de compra presentada por el español BBVA.

De hecho, el organismo rector de la Bolsa de Milán examina desde hace varias semanas transacciones financieras y compras de participaciones entre los miembros del llamado contra-pacto, que se opone al control de la entidad romana por el BBVA, para evitar acciones concordadas.

Las hostilidades por parte de ese polo opositor, que lidera el empresario de la construcción Francesco Gaetano Caltagirone, entran en una nueva fase con la autorización recibida por Unipol.

Elemento de distorsión

El reelegido presidente de la BNL con el apoyo del BBVA, Luigi Abete, declaró la pasada semana que un crecimiento de la aseguradora boloñesa en el banco romano sería un "elemento de distorsión".

Unipol siempre ha presentado su reforzamiento accionarial en la BNL como una operación para tutelar sus inversiones en BNL Vida, que controla al 50% con el instituto de crédito romano.

No obstante, su eventual fortalecimiento supone una velada

amenaza para el pacto de sindicato que gobierna el banco, liderado por el BBVA junto a la aseguradora Generali y el empresario local Diego Della Valle, y el éxito final de la OPA.

El Banco de Italia, a la hora de aprobar esa operación por parte de la entidad española, puso como condición que consiguiera reunir al menos el 50% del capital. El contra-pacto que se opone a la escalada por parte del BBVA suma el 28,9% de las acciones, aunque en la asamblea que el pasado sábado eligió a la nueva cúpula directiva de la BNL recibió el apoyo del 32% del capital.

A ese porcentaje habría que añadir el 1,98% correspondiente al paquete de títulos en manos del Banco Popular de Emilia Romagna, considerado "amigo" del contra-pacto y que no pudo votar en la asamblea por un problema de procedimiento.