Farmacia

El Tribunal Europeo quita trabas a las exportaciones paralelas

El comercio paralelo de medicamentos -actividad por la que se exporta un fármaco desde un país donde su precio es inferior a otro donde se vende más caro- es una práctica que afecta directamente a los ingresos de la industria farmacéutica pero que está amparado por la legislación comunitaria.

Muestra de ello es la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia, hecha pública ayer, por la que solicita al Gobierno de Francia a que termine con el procedimiento de autorización previa vigente en ese país para las importaciones de fármacos prescritos en Francia, realizadas por particulares mediante transporte personal.

Esta sentencia -que también se aplica a los medicamentos homeopáticos y a los medicamentos prescritos en Francia y no autorizados en este estado miembro, pero sí en el estado miembro en el que se adquieren-, considera que esta autorización previa 'constituye una restricción a la libre circulación de mercancías entre los estados miembro, contraria al artículo 28 de la Constitución Europea'.

De esta manera, el tribunal europeo viene a reforzar la legalidad de este tipo de comercio, que de acuerdo con la patronal europea de la industria farmacéutica (Efpia) acarrea unas pérdidas anuales para el sector de 2.000 millones de euros.

Ensayos clínicos

Por otro lado, el Tribunal Europeo de Justicia ha rechazado mediante otra sentencia un recurso contra la prohibición de ensayos clínicos en animales para elaborar cosméticos. Por tanto, esta decisión implica -en consonancia con la Directiva 2003/15/CE- que los estados miembro deben prohibir la comercialización de estos productos cuando se hayan realizado este tipo de pruebas en su desarrollo.