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Un crédito en el acto por internet

Le gustaría conseguir un crédito sin tener que desplazarse a una sucursal bancaria y enumerar sus avales cara a cara ante un empleado, por muy amable que éste sea? Pues ahora conseguir un crédito instantáneo a través de internet y un cajero automático es posible. La Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI) ha desarrollado un sistema informático que permite a sus clientes la posibilidad de obtener, desde hoy, hasta 6.000 euros sin ni siquiera moverse de casa.

La entidad aragonesa ya había sido pionera en conceder préstamos a través de sus cajeros automáticos, lo que evitaba el engorroso trámite de tener que acudir a una sucursal para solicitar el crédito. Ahora, el cajero instalado en la red hace el proceso de solicitud todavía más cómodo.

A nivel práctico, al solicitante del crédito únicamente se le exige el haberse dado de alto en el servicio CAI on line. El proceso es exactamente igual que el habitual en los cajeros tradicionales. El credicajero virtual se comporta como un autoservicio de préstamos. Una vez introducida su tarjeta, el usuario tan sólo tiene que seleccionar el importe del crédito que desea y los plazos para devolverlo. Automáticamente, el cajero le informa del importe de las cuotas mensuales, el tipo de interés que se aplica y la tasa anual equivalente (TAE).

Si el cliente acepta las condiciones, se limita a confirmar su petición y el cajero virtual formaliza de inmediato el préstamo y realiza el abono instantáneo en cuenta. A partir de ese momento, el solicitante puede hacer uso del dinero.

El importe mínimo que puede solicitarse a través del credicajero es de 300 euros y el máximo de 6.000 euros. El plazo de devolución puede oscilar entre un mínimo de tres meses y un máximo de cinco años, con una cuota mensual constante cifrada en un mínimo de 30 euros.

Los credicajeros virtuales eliminan el último resto de la molesta parafernalia que ha venido acompañando tradicionalmente la tramitación de un crédito. Evitan a los usuarios tener que ceñirse al horario laboral de las sucursales bancarias y ahora también cualquier riesgo mientras se opera en los cajeros situados en la calle. Según subrayan los directivos de la CAI, ' el credicajero cumple todas las expectativas de confidencialidad, sencillez y rapidez que demandan los clientes más exigentes y ocupados'.

Tanto por las facilidades en su concesión como por su importe, los créditos a través de cajeros están básicamente diseñados para los clientes de la clase media. El producto está pensado para financiar las compras familiares como equipamientos de hogar o reparaciones imprevistas.

A pesar de su concesión instantánea, los préstamos del credicajero no sólo no incrementan los intereses habituales en este segmento de créditos, sino que eliminan todo tipo de comisiones.