Previsiones

El Banco Popular se declara abierto a más compras

El Banco Popular está abierto a nuevas compras tanto en España como en el extranjero, pero rechaza que estas intenciones lleguen a materializarse en una 'fusión entre iguales'. La entidad, que ayer celebró junta general de accionistas, impone también como condición que no se ponga en peligro su modelo de negocio.

Ha sido la primera junta general de accionistas del Popular con Ángel Ron como presidente de la entidad y Luis Valls, ex copresidente, como maestro de ceremonias. Ante una sala prácticamente vacía -acudieron sólo 24 accionistas-, Ángel Ron explicó que el reciente relevo en la cúpula directiva de la entidad se enmarca dentro de la política seguida en Europa y Estados Unidos, donde la tendencia es cubrir las vacantes con los ejecutivos siguientes en el escalón. æpermil;sta fue la fórmula elegida por el Popular el pasado octubre, cuando el hasta entonces consejero delegado Ángel Ron sustituyó a Luis Valls en la presidencia (puesto que comparte con el hermano de este último, Javier Valls) y se ascendió al director general de banca comercial, Francisco Fernández Dopico, al puesto dejado por Ron.

Pero lo que la entidad no ha variado ni un ápice son sus premisas en cuanto a cómo debe ser su modelo de negocio, basado en el crecimiento rentable, y la necesidad de mantener su independencia. 'El Popular no descarta eventuales operaciones de fusión o adquisición de otras entidades', señaló la entidad en respuesta a una de las preguntas formuladas por los accionistas con anterioridad a la junta.

Eso sí, el banco rechaza de lleno las fusiones entre iguales y pone como condición indispensable para cerrar una adquisición 'en España o en el extranjero' conseguir tomar el control efectivo, como ha sucedido con la compra en verano de 2003 del portugués BNC. Otro requisito para plantearse una operación de compra es que en ningún momento se ponga en riesgo 'ni el modelo ni la naturaleza del banco'.

El Popular recordó que la ampliación de capital de 820 millones de euros, que ayer aprobó la junta, va dirigida a reforzar la solvencia de la entidad y a respaldar planes de crecimiento futuro.

La ampliación, que equivale a un 6,9% de su capital, se ha realizado mediante el procedimiento 'acelerado' entre inversores institucionales, un modelo que ha sido utilizado por otras grandes entidades como el Santander y el BBVA.

En otra de las respuestas a los accionistas, la entidad insistió en que un futuro cercano las entidades financieras se verán obligadas a trasladar a sus clientes el coste de los servicios bancarios que ahora ofrecen. El Popular tenía previsto cobrar a sus clientes por retirar efectivo de sus cajeros automáticos en horario de oficina, pero tuvo que dar marcha atrás a sus planes ante la fuerte polémica que suscitó la medida. La entidad estima que el coste medio de una operación en un cajero automático se eleva a 45 céntimos de euro.

La entidad realizará el 'split' antes de este verano

Si la Bolsa no agua la fiesta, el Popular tiene previsto realizar el split, o división del valor nominal de sus acciones, por cinco antes de este verano. 'Queremos llevarlo a cabo cuanto antes, no hay porque esperar', señaló ayer Roberto Higuera, director financiero de la entidad. Higuera matizó que se intentará que el momento coincida con un ciclo alcista de la Bolsa, para que no se neutralice el efecto positivo que en la cotización de una compañía tiene este tipo de operaciones. El director financiero explicó además que la razón por la que el Popular ha decidido dividir el nominal de sus títulos es 'ampliar la base de clientes' de la entidad. Se pasará desde los actuales 50 céntimos de euro de nominal hasta los 10. æpermil;ste será el tercer split de la historia de la entidad, tras los realizados en 1997 y 2000.