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Los inspectores de Hacienda denuncian una "amnistía fiscal" para las grandes empresas

La Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado denunció hoy la existencia de una "amnistía fiscal de hecho" para las 3.000 empresas y grupos económicos que facturan más de 60 millones de euros anuales, ya que muchas de ellas no han sido nunca objeto de inspección por parte de la Agencia Tributaria.

Los inspectores indican, en un documento sobre el modelo de control de la Agencia, que el censo de estas empresas supera las 3.000 y, en cambio, cada año solamente se pueden comprobar unas 250, dado el "reducido" número de equipos encargados de la comprobación de las mismas, que apenas llegan a 67 unidades de inspección. Por ello, señalan que es habitual que se agote el plazo de prescripción de estas empresas sin que hayan sido objeto de ninguna actuación inspectora.

Además, afirman que en los ejercicios siguientes a una comprobación inspectora, estas empresas saben que normalmente en un plazo de tiempo "muy grande" no van a ser objeto de otra comprobación.

Más control en grandes operaciones

Los inspectores apuntan que este hecho es especialmente grave teniendo en cuenta que las grandes operaciones de ingeniería financiera, en las que se producen beneficios de millones de euros, son realizadas por los grandes grupos económicos, sin que se produzca la pertinente comprobación.

Estos mismos problemas se detectan, según los inspectores, en el control de las denominadas grandes empresas -las que facturan más de 6 millones de euros anuales-, que a pesar de que se han incrementado desde las 11.813 empresas existentes en 1997 a 26.939 en 2004, el número de unidades de inspección no ha variado y permanece en un total de 270.

Para los inspectores, la escasez de unidades de comprobación, unida al hecho de que las mismas están compuestas únicamente por un inspector y un subinspector, impide realizar una comprobación con la profundidad necesaria. Además, critican que las dos medidas adoptadas este año por la Agencia Tributaria (limitar las comprobaciones a dos ejercicios e inspeccionar al menos a 12 grandes empresas al año) sólo persiguen incrementar el número de comprobaciones, en detrimento de la calidad y profundidad de las mismas.

Por este motivo, creen que las unidades inspectoras deberían estar integradas por un mínimo de un inspector y tres subinspectores para poder realizar cuatro o cinco comprobaciones de carácter general en el plazo de un año.

Meras comprobaciones en el IRPF

En materia de control de las rentas del trabajo, los inspectores denuncian que se está sometiendo a un control "exhaustivo" a aquellas que realmente están controladas, mientras existen "graves deficiencias" en el control de los grandes grupos económicos y del fraude sofisticado.

En este sentido, indican que los instrumentos de que dispone la Agencia Tributaria se destinan mayoritariamente a controlar cualquier incumplimiento o error de las rentas del trabajo, lo que, en opinión de los inspectores, no resulta "congruente" teniendo en cuenta que los mayores focos de fraude se encuentran en las grandes empresas.

"Habría que plantearse si esta situación tan diferente de control, en función de los tipos de renta o del tamaño de los contribuyentes, infringe alguno de los principios de nuestro sistema tributario recogidos en el artículo 31 de la Constitución, en el que se refleja que el sistema tributario ha de ser justo", sugieren los inspectores.

También denuncian que la proliferación de medios en las campañas de la renta (cada año se contratan alrededor de 1.300 personas) contrasta con la "escasez endémica" en otras áreas, como es la lucha contra el fraude, en la que existe una "infradotación" de medios humanos y materiales.

Por todo ello, los inspectores de hacienda piden al Gobierno que decida si realmente quiere luchar contra el fraude fiscal y, si es así, que dote a la inspección de los medios necesarios y trate de motivar al colectivo de inspectores. Sin embargo, consideran que mientras los ingresos en periodo voluntario marchen bien, la corrección del fraude no será una preocupación política.