Conflicto comercial

China rectifica e impone restricciones a la exportación de 74 textiles

China rectificado rectifica y hoy ha anunciado que subirá las tarifas a la exportación de 74 categorías de productos textiles desde principios del mes de junio, lo que se traducirá en un incremento del 400% en las tarifas a la exportación de la mayoría de estos productos, que desde el uno de enero están sujetos a una tasa media del 1,3%.

Con esta medida, China intenta calmar los temores de Estados Unidos y la Unión Europea que en los últimos días venían reiterando la necesidad de poner freno a la avalancha de productos textiles chinos hacia sus mercados.

El gobierno de EE UU ya había impuesto restricciones a siete categorías de productos, mientras que la Comisión Europea advertía precisamente ayer de que el conflicto se aproximaba a una nueva fase, y de que ya se barajaba la posibilidad de establecer aranceles a los textiles chinos.

Esto "no es la ley de la selva"

Sobre el anuncio Chino se ha pronunciado esta mañana Pascal Lamy, el único candidato a la presidencia de la Organización Mundial del Comercio, que será nombrado el próximo día 26, y que ha afirmado que la OMC es la mesa en la que las tres partes deben sentarse a negociar.

Lamy ha recordado que su posición le obliga a "cierta neutralidad", pero ha recalcado que "hay reglas del juego y no es la ley de la selva", en referencia a China, pero ha dicho también que Europa debe ir hacia productos con más valor añadido ¢que los calzoncillos, calcetines o camisetas".

Del conflicto comercial al monetario

El otro punto de conflicto con China, que se ha unido al anterior por las autoridades comerciales estadounidenses, es el del tipo de cambio del yuan. Fijado en 1998 y prácticamente intacto desde entonces, el precio de la moneda china es así artificialmente bajo. Esto favorece enormemente las exportaciones chinas, especialmente a EEUU, que este pasado año ha visto cómo la cotización de su moneda caía sin apenas freno frente a otras grandes divisas, como el euro.

Estados Unidos lo tiene todavía más difícil para ganar esta segunda batalla, y aunque el tesoro de este país cifra la sobrevaloración artificial del yuan en una horquilla que va del 15% al 40%, y las presiones proceden ya incluso del congreso estadounidense, las autoridades chinas no dan su brazo a torcer y afirman rotundas que no tocarán su moneda.

Y mientras tanto, los retoques técnicos a sus sistemas de negociación de divisas, y el lanzamiento de globos sonda, que tratan de bosquejar cuáles serían las reacciones de los mercados a esa medida, siguen despistando a los mercados.