Informe

La comisión máxima por pagar con tarjeta cae medio punto

Un informe del Banco de España pone de relieve que en los dos últimos años la tasa máxima que los bancos aplican a los comerciantes por aceptar pagos con tarjetas ha pasado del 3,48 al 2,98%. La tarifa media ha caído solamente cuatro décimas.

El estudio difundido ayer en la revista Estabilidad Financiera, que publica semestralmente el supervisor bancario, revela que la leve caída en esas tarifas afecta de forma muy distinta a los diferentes sectores.

El ramo de grandes superficies, que en 2002 era el sector que menos pagaba a las entidades financieras por aceptar pagos con tarjetas (un 0,54% de media), ha visto en los dos últimos años aumentar esa comisión hasta un 0,7%.

Ese aumento de las tasas para los hipermercados ha posibilitado que las plataformas de medios de pago (Servired, 4B y Euro6000) redujeran las tasas que pagan los pequeños comerciantes, explican fuentes del sector.

La tasa más alta que cobran los bancos a los comercios bajó del 3,48 al 2,98%

Las comisiones más altas, que soporta el sector de discotecas, masajes y saunas, eran en 2002 del 3,48%, mientras que en 2004 cayó medio punto, hasta los 2,98%. La que pagan las joyerías ha pasado del 2,51% al 2,29%.

En 1.999, comerciantes y entidades financieras llegaron a un acuerdo para reducir las tarifas por uso de tarjetas. Desde entonces, las entidades financieras han compensado bajadas en sectores pequeños con subidas a las grandes superficies.

A pesar de ese acuerdo, comerciantes y bancos siguen a la greña a propósito de las comisiones. El mes pasado los comerciantes obtuvieron una importante victoria frente a las entidades financieras, cuando el Tribunal de Defensa de la Competencia invalidó los criterios que se utilizan para fijar las tasas de intercambio que se pagan entre sí los bancos cuando hay un pago con tarjeta. Esas tasas son las que determinan la tarifa que finalmente se aplica al comercio.

La decisión de Competencia, que reprocha al sistema actual para calcular las comisiones el no ser objetivo, impone a Servired y 4B la obligación de presentar una sistema alternativo antes del 15 de julio.

El estudio del Banco de España certifica que España pese a ser el país europeo con más cajeros automáticos y terminales para tarjetas sigue estando entre los países que menos utiliza el dinero de plástico.

La emisión de 'dinero de plástico' se frena

El número de tarjetas bancarias en circulación en España creció el año pasado al ritmo más lento de los últimos ocho ejercicios, pues sólo aumentó un 1,35%, según se desprende en un informe hecho público ayer por el Banco de España. Ese crecimiento es muy inferior al 9% registrados entre 1997 y 2002 y al 12% de 1999. El número total de tarjetas en circulación superó en 2004 los 60 millones hasta situarse en 61,73 millones de unidades.

Mientras el incremento del número de tarjetas se está desacelerando, el número de transacciones sigue aumentando a un ritmo fuerte (un 7,6% en 2004) y también los volúmenes de cada operación (las realizadas en cajeros se elevaron un 3% y las compras con comercios, un 4%).

El importe medio en las extracciones en cajeros pasó de 97 euros en 2003 a rebasar 100 euros en 2004, mientras que en los pagos en comercios, se pasó de 50 a 52 euros en ese mismo ejercicio.

El estudio evidencia que España sigue siendo el país europeo con la mayor red de cajeros automáticos y de terminales de punto de venta (TPV), con 55.399 y 1.055.103 unidades, respectivamente. A pesar de esta extensa red la tasa de utilización de tarjetas 'sigue siendo de las más bajas de Europa'.

El estudio del banco emisor constata, por otra parte, que la tarjeta sigue siendo utilizada en España primordialmente como un instrumento de retirada de efectivo.

A diferencia de lo que ocurre en el resto de la zona euro, existe 'una marcada diferencia' en el uso de crédito y de débito. Las primeras se usan preferentemente en operaciones de pago por la adquisición de bienes y servicios, mientras que las de débito se concentran, principalmente en la extracción de efectivo en los cajeros.