Laboral

El Gobierno vasco revoca el cierre patronal en Babcock Borsig

El Gobierno vasco entró ayer en faena en el conflicto que afecta a Babcock Borsig España y que se manifiesta desde que saliera, en teoría, del paraguas público de la SEPI. El Ejecutivo autónomo, a través de su Departamento de Trabajo, ordenó ayer a la austriaca ATB, propietaria de la compañía vasca de bienes de equipo, la reapertura 'inmediata' de la empresa cerrada el pasado viernes por sus accionistas 'con el objetivo de proteger sus instalaciones' ante la huelga indefinida de la plantilla.

El anuncio del Ejecutivo de Vitoria no llegaba, a última hora de la tarde de ayer, a la sede de Babcock Borsig España. Uno de sus portavoces aseguró que no había 'comunicación' sobre la orden de apertura y que cuando se conozcan sus términos se obrará en consecuencia. El mensaje llegado desde el Departamento de Trabajo, a la que se había dirigido Babcock para validar sus tesis de cierre patronal, era claro. En la compañía, no 'concurren' las circunstancias necesarias para adoptar una decisión de este tipo, sentencia Trabajo.

La decisión del Gobierno autónomo encontró en los trabajadores de Babcock, en huelga desde hace casi dos semanas por el despido de un trabajador, a sus aliados. El comité de empresa de la firma con sede en Sestao (Vizcaya) calificó su actuación como de una 'buena noticia' porque la reapertura era lo primero que pedían, a la vez que solicitó a la dirección de la empresa que 'cumpliera' la orden emanada desde Vitoria.