Automoción

S&P rebaja la deuda de General Motors y Ford al nivel de bono basura

Standard & Poor's rebajó ayer la calificación de la deuda de General Motors (GM) y Ford a la categoría de basura fundamentando esta decisión en la poca confianza en el plan de GM para mejorar sus problemas de competitividad y la continuada caída de ventas de los automóviles más rentables para las dos empresas (los llamados SUV). La cotización de ambas empresas se desplomó ayer al conocerse la decisión de S&P, que rebaja la calificación de una deuda que, según cálculos de Bloomberg, suma 375.000 millones de dólares. Esta rebaja tiene como consecuencia un encarecimiento de los costes de las dos mayores empresas automovilísticas de EE UU.

La rebaja de la calificación se daba prácticamente como inevitable en el caso de GM. La empresa registró en el primer trimestre los peores resultados en una década, con pérdidas de 1.100 millones de dólares. Ford ganó 1.200 millones en ese periodo pero avisó de posibles pérdidas en el actual trimestre.

No obstante, S&P ha esperado a conocer los resultados de las ventas de abril en EE UU antes de tomar esta decisión. Y las cifras de los dos gigantes han sido malas. GM vendió un 7,7% menos y Ford, un 5,1% menos también, mientras Toyota registró un récord de ventas.

De acuerdo con el análisis de Scott Sprinzen para S&P, en el caso de GM 'la rebaja a un grado de no inversión refleja nuestra conclusión de que las estrategias de gestión pueden ser ineficientes a la hora de responder a las desventajas competitivas de GM'. Sprinzen concede que la primera automovilística del mundo no debería tener dificultad en 'acomodar el dinero a corto plazo que necesita'. 'Es cuestionable si la competitividad de GM ha mejorado como resultado del gran recorte de costes en Norteamérica', decía Sprinzen.

Respecto a Ford, el analista cree que su liquidez no es suficiente para compensar la preocupación sobre su competitividad y perspectivas.

Suma de problemas para las automovilísticas

'Esto no debería sorprender a nadie', dijo ayer al inicio de su conferencia con inversores el analista de S&P, Scott Sprinzen, al hablar de su decisión. 'El deterioro de la situación ha sido claro'.

En su informe, Sprinzen dice que tanto GM como Ford han dependido mucho en sus resultados de las ventas de SUV (todoterrenos ligeros), muy populares en EE UU hasta que ha empezado a subir el precio de la gasolina que estos automóviles consumen bulímicamente. Además, otras automovilísticas han sido muy agresivas en lanzar al mercado otros SUV que compiten fuertemente con los de GM y Ford. Desde S&P se hace hincapié en el problema de costes que tienen las empresas con 'sus generosas prestaciones sanitarias' y en el hecho de que sus filiales en Europa sean deficitarias. 'GM no ha tenido beneficios en Europa desde 1999', recordaba ayer.

Kerkorian

Para S&P el esfuerzo de Kirk Kerkorian por incrementar su participación en GM es una 'incertidumbre adicional'. Los mercados premiaron el miércoles a la empresa al saberse que el inversor aumentaba su participación. Para S&P, 'no es un factor a considerar'.