El dólar y el precio del dinero restan atractivo a las Bolsas de EE UU
Las subidas de tipos de interés en Estados Unidos y el descenso del dólar están restando atractivo a Wall Street. Los principales índices estadounidenses están entre los peores del mundo desde junio de 2004, cuando se produjo la primera subida de tasas de interés.
Wall Street digirió ayer bastante bien la subida de tipos hasta el 3% que la Reserva Federal acometió el martes y se lanzó a una subida impetuosa que se saldó con un alza del 1,24% para el Dow Jones, un 1,25% para el S&P 500 y un 1,51% para el Nasdaq.
El repunte de ayer tuvo que ver con el descenso del crudo y con el reconocimiento público del multimillonario Kirk Kerkorian de que no sólo posee el 4% de las acciones de General Motors, sino que aspira a alcanzar una participación del 8,8%. Las acciones de General Motors subieron más de un 18%.
Pese a la buena sesión de ayer, los estrategas no olvidan que las ocho subidas de tipos de interés que lleva la Reserva Federal desde junio de 2004 están restando atractivo al mercado. Desde que la Fed comenzó a subir los tipos, los principales índices de Wall Street o han cosechado pérdidas, como el Nasdaq, o apenas han obtenido ganancias.
Si ese cálculo se realiza tomando en cuenta el descenso del dólar en ese periodo, del orden del 6%, el Nasdaq, el S&P 500 y el Dow Jones estarían entre los 10 peores índices bursátiles del mundo, con pérdidas del 2% al 8%. El descenso no obedece sólo a las subidas de tipos, porque el alza del precio del petróleo ha determinado la evolución de las Bolsas. Aunque las subidas de tipos se han producido en buena parte para evitar que el alza del crudo genere tensiones inflacionistas.
Son muchos los estrategas que tienen una posición neutral, si no infravalorada, ante la renta variable estadounidense. Las perspectivas de que sigan subiendo los tipos, no generan precisamente cambios de opinión al respecto.
'A medida que suben los tipos, la gente piensa en lo que le cuesta invertir y en el exceso de rentabilidad que deben obtener para superar el rendimiento de la liquidez', explica Peter Hensman, jefe de estrategia global de Mellon Global Investments. 'A medida que suban los tipos descenderá el apetito de riesgo'.
'Las subidas de tipos nunca han sido buenas para la renta variable porque los inversores buscan activos menos volátiles', comenta Ramón Esteruelas, de ING Investment Management.
Junto a este argumento, los expertos destacan el hecho de que la economía estadounidense vuelve a entrar en un periodo de desaceleración porque el empleo y el consumo de la población, equivalente a dos tercios del PIB del país, no han crecido al ritmo que se esperaba. 'No esperamos que el mercado refleje más crecimiento de beneficios de lo que ha mostrado ya', sostiene Ramón Esteruelas.
Sin embargo, el dinero no ha salido de Wall Street, pese al limitado potencial, porque las alternativas no son atractivas. El dinero está muy quieto. Se producen, eso sí, movimientos técnicos: los grandes inversores aprovechan los repuntes puntuales del rendimientos de la deuda a largo para invertir en bonos a modo de refugio. Ello está evitando salidas masivas de dinero de estos activos, a pesar de que la rentabilidad está en zona de mínimos. 'De momento no estamos realizando grandes apuestas entre los diferentes tipos de activos', confirma Peter Hensman.
El Tesoro estudia emitir bonos a 30 años
El Tesoro estadounidense está estudiando volver a emitir deuda pública a 30 años. En un comunicado hecho público ayer, el secretario para los mercados financieros del Departamento del Tesoro, Timothy S. Bitsberger, afirmó que el Gobierno estadounidense tomará una decisión al respecto al próximo 3 de agosto. 'Examinaremos si tenemos la flexibilidad para emitir bonos a 30 años y mantener al mismo tiempo la profundidad y liquidez de los mercados del resto de emisiones. También determinaremos si es efectivo en términos de costes', sostiene Bitberger.La última emisión de bonos a 30 años en Estados Unidos tuvo lugar en octubre de 2001. 'Existen dos posibilidades: que mantengamos la política actual, o que realicemos subastas semianuales para activos nominales a 30 años que comenzarán en febrero de 2006', añade el comunicado.Se estima que las emisiones podrían alcanzar entre 20.000 millones y 30.000 millones de dólares, lo que en euros equivale a entre 15.000 y 24.000 millones. Para el Gobierno estadounidense la emisión de deuda a 30 años serviría para refinanciar la abultada deuda que tiene la economía del país. Por su parte, el mercado ve con buenos ojos la emisión de deuda a largo plazo, y en especial los fondos de pensiones, que tienen que hacer frente a compromisos en plazos de esa índole. El anuncio de ayer del Departamento del Tesoro de EE UU afectó al resto de la Deuda. El bono a 10 años perdió terreno y su rendimiento, que se mueve de manera opuesta al precio, llegó a subir en minutos del 4,16% al 4,23%.En Europa, Francia ya ha realizado la primera emisión de bonos a 50 años.