Desgravaciones

Un estudio señala que la deducción por vivienda aumenta el precio de los pisos un 8,3%

La deducción del IRPF por adquisición de vivienda habitual supone un incremento medio del precio de la vivienda del 8,3%, según un estudio publicado en la última revista del Colegio de Economistas.

El estudio señala que un contribuyente que perciba el salario medio español, situado en unos 1.523 euros al mes, y que decida comprar una vivienda, aportando el 20% en concepto de entrada y el resto pagándolo con un préstamo a 25 años con un tipo de interés del 4%, podría comprar una vivienda de 180.000 euros, teniendo en cuenta además que los otros gastos del contribuyente le permiten dedicar el 50% de su salario bruto a la compra de dicha vivienda. Sin embargo, si este contribuyente tuviera en cuenta la deducción del 15% sobre un máximo de 9,015,18 euros durante todos los años que dura el préstamo, podría comprar una vivienda, con las mismas condiciones mencionadas, por un valor de 195.000 euros, lo que supone un incremento del 8,3% respecto al precio inicial.

El estudio afirma que, en la medida en que el precio de una vivienda que una familia está dispuesta a pagar viene determinado por el máximo nivel de endeudamiento al que puede hacer frente, la deducción por adquisición de vivienda habitual acaba beneficiando a constructores, promotores y propietarios del suelo, mediante la transferencia de 3.000 millones de euros anuales de los contribuyentes al sector.

Además, indica que para el Estado estas desgravaciones representan un coste fiscal nada despreciable, cifrado entre el 0,8% y el 1% del PIB. De esta forma, subraya que si se eliminasen estos beneficios fiscales y se dedicaran dichos recursos a inversión en investigación y desarrollo, esta partida podría multiplicarse por dos acercando a España a la media de la UE en cuanto a gastos de I+D sobre el PIB.

Más inversión en I+D

El estudio afirma que esta comparación es relevante, pues pone de manifiesto que uno de los graves problemas del patrón de desarrollo español, como es el exceso de importancia del sector de la construcción y la baja intensidad de la investigación, está fomentado directamente por el Estado mediante una serie de desgravaciones que tienen poca justificación económica. Por el contrario, señala que la I+D necesita de la intervención pública para aproximar a España a la media de la UE.

Junto a estos argumentos favorables a la desaparición de estas deducciones, en el estudio también se apunta que los escalones más bajos de renta presentan una proporción menor de contribuyentes que desgravan, por lo que concluye que la deducción por vivienda no es excesivamente progresiva.

Por todo ello, asegura que la desgravación "altera gravemente" la decisión entre comprar y alquilar en favor de la primera, lo que perjudica la movilidad de los trabajadores y "condena" a los ciudadanos a endeudarse fuertemente y a concentrar toda su riqueza en un único activo en contra de cualquier principio de prudencia y diversificación. Así, recomienda eliminar las deducciones por compra de vivienda, que considera regresivas, y sustituirlas por deducciones para alquiler destinadas a familias con pocos recursos.

VPOs más pequeñas

El Gobierno estudia modificar la legislación sobre la Vivienda de Protección Oficial (VPO) para que puedan ser más pequeñas, incluso de sólo unos 25 metros cuadrados, según ha anunciado la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, en la inauguración del Salón Construmat en Barcelona. Trujillo ha calificado la actual normativa de VPO de "encorsetada" y ha añadido que el objetivo es modificar la legislación para que se puedan construir viviendas de protección oficial más pequeñas "adecuadas a cada ciclo vital de las personas". La ministra ha eludido pronunciarse sobre el tamaño mínimo definitivo de las viviendas protegidas, si bien ha dicho que "hay que seguir el modelo de los países nórdicos" y ha apuntado que "una persona joven puede necesitar sólo un apartamento de 30 metros cuadrados". Así, el Ministerio de Vivienda firmará hoy diversos convenios para estudiar soluciones en este sentido, acuerdos con Fira de Barcelona, con el Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITEC) y con la Fundación Mies Van der Rohe. Según una nota de prensa del Ministerio de Vivienda, el proyecto APTM (un acrónimo de apartamento) "presenta una propuesta arriesgada: la reducción del espacio mínimo habitable a 25 ó 30 metros cuadrados con cuatro metros de altura". En opinión de la ministra, "esto no es una regresión", sino que se trata de "seguir los modelos de los países más avanzados en temas de vivienda, como son los países nórdicos". "En esos países se apuesta por viviendas modulares que incluso se pueden ampliar anexionando el piso de al lado cuando cambia el ciclo vital de la persona", ha dicho hoy la ministra a preguntas de los periodistas. A cambio, "se proponen soluciones imaginativas y sostenibles y la creación de espacios comunes para todos los vecinos del edificios, como pasillo, lavaderos, portería, trasteros o puntos de reciclaje", según la nota entregada por el ministerio.