Presupuestos

La nueva Ley de Estabilidad podría permitir un ligero déficit para financiar las inversiones

Junto a la reforma del IRPF, El ministro de Economía, Pedro Solbes, se ha referido esta mañana en el Congreso a la modificación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria que prepara el Gobierno. Según Solbes, está dentro de lo posible que se permita a las administraciones públicas incurrir en un "ligero déficit" para financiar determinados incrementos de inversión, esencialmente aquellos que contribuyan a mejorar la productividad de la economía.

La medida, de incluirse en la reforma, pretendería poner la Ley en línea con los recientes cambios introducidos en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, acordado a finales de Marzo por el Consejo Europeo.

El ministro indica que este cambio no supondría una relajación de la disciplina presupuestaria, sino que lo que se pretende, precisamente, es reforzar la utilización del Presupuesto como instrumento para suavizar los cambios de ciclo macroeconómico.

Estabilidad sí, pero en función de la coyuntura

Solbes ha resumido la postura del Gobierno afirmando que una de las claves de la reforma será hacer una regulación "más adaptada" a la realidad económica e institucional. Eso quiere decir que se establecerá una vinculación más clara entre estabilidad presupuestaria y coyuntura económica.

Así, cuando la economía esté en una fase de crecimiento, se exigirá que todas la administraciones públicas presenten una situación de equilibrio o superávit, mientras que en situaciones de bajo crecimiento, se podrá presentar un "déficit limitado".

El ministro afirma además que también se actuará para reforzar la disciplina fiscal de todas las administraciones, para mejorar la transparencia en la información que aportan las administraciones públicas, y se separará a efectos contables el Estado de la Seguridad Social.

Adelantándose a las críticas, el vicepresidente afirma que el Gobierno cree que la estabilidad presupuestaria es esencial para el progreso y el crecimiento de la economía, pero recuerda que la norma actual presenta algunos inconvenientes. Entre ellos, cita la "rígida" definición del objetivo de estabilidad y la imposibilidad de conseguir la disciplina fiscal de las comunidades autónomas.