Financiación

Los préstamos al consumo, más caros en España

Si contratar un préstamo hipotecario en España supone pagar un tipo de interés sensiblemente menor al de otros países europeos, no sucede lo mismo cuando se trata de suscribir un préstamo personal. Así queda de manifiesto en las últimas estadísticas publicadas por el Banco Central Europeo y remitidas al Banco de España.

El tipo de interés que se aplica a los créditos personales en España siempre ha sido superior al que tiene como fin la adquisición de vivienda, ya que, según las entidades, la garantía que los avala es sólo personal y no hipotecaria. El diferencial entre ambas, dependiendo de la entidad, del plazo contratado y de que se aplique a la hipoteca, puede llegar a ser hasta de 4,5 puntos. Actualmente, aunque existen entidades que aplican tipos de entre el 6% -en el mejor de los casos- y el 7%; otras gravan una tasa hasta del 8%, como Bankinter y Banesto, e incluso superan el 9%, caso del Santander. Esto, en el caso de los préstamos a tipo fijo. En los variables, aunque el tipo resultante de sumar el diferencial al índice es menor, la tasa final suele ser, de igual modo, superior a la de los préstamos hipotecarios.

En cualquier caso, este diferencial parece reducirse sensiblemente en el resto de países europeos. Si se tiene en cuenta la media publicada por el BCE, el tipo de interés que se aplica a los préstamos para consumo de hasta un año de tipo fijo en Europa es del 6,98%, frente al 8,85% que se aplicaba en España, según los datos publicados a cierre del pasado enero. Para un tipo de entre uno y cinco años, la tasa se eleva hasta el 7,43% en España, mientras que en otros países europeos sería del 6,85%. Casi un punto de diferencia.

Más ventajoso es, por contra, contratar un préstamo con un plazo de amortización superior a los cinco años en España. Mientras la media europea sitúa la tasa que se aplica a este tipo de créditos en el 8,32%, en España de media se cobra el 6,99%.

Según los expertos este sobreprecio de los créditos destinados al consumo en España responde a la escasa competencia que existe en este sector, en clara contraposición con lo que ocurre en el mercado hipotecario, caballo de batalla de las entidades en los últimos años.

Claro ejemplo de esta competitividad es que mientras la media de la UE sitúa el tipo de interés fijo que se aplica durante un periodo máximo de un año en el 3,86%, en España esta tasa se sitúa en el 3,21%. Para plazos fijos iniciales de entre uno y cinco años, con los datos de enero de 2005, el tipo en España está en el 3,72% y en la UE, casi un punto por encima, en el 4,65%.

La balanza vuelve a favorecer a los europeos que contratan una hipoteca con un tipo fijo de más de cinco años, ya que pagan de media el 4,63%, mientras que en España esta tasa es del 6,99%.