Bancos y cajas baten sus récord de cartera de inversiones
Bancos y cajas batieron récords en la cartera de inversiones, que creció en 2004 un 30,7%, la mayor alza desde 1999. Ahora tienen este semestre para afrontar la reorganización que imponen las nuevas normas contables. Una de las consecuencias ha sido la reciente salida de la Kutxa de Repsol, que se ha saldado con unas jugosas plusvalías de 70 millones.
La banca marca máximos en acciones y participaciones en empresas, en las que acumula 94.269 millones, justo cuando le toca reclasificar esta cartera por las nuevas normas internacionales de contabilidad (NIC). Aunque bancos y cajas han seguido vías distintas para reforzar hasta ahora estas participaciones.
Los primeros han apostado por la inversión en acciones y en empresas del grupo. Esta última aumentó un 49% por la compra del banco británico Abbey por el Santander (que en 2004 lo ha contabilizado en el balance pero no en la cuenta) y por la toma de control por el BBVA de su filial mexicana Bancomer. Pero han descuidado las participaciones estables (superiores al 3% en empresas que cotizan y al 20% en no cotizadas).
En el otro extremo, las cajas han seguido reforzando esta cartera estratégica, que creció un 11% impulsada por el aumento de presencia de La Caixa en Telefónica, Gas Natural o Abertis.
Las entidades tienen este semestre para reclasificar sus participaciones
Ahora, las NIC fijan que la banca sólo puede anotarse los beneficios proporcionales a participaciones hasta ahora estables si demuestran una influencia significativa en esas empresas (medida por la presencia en el consejo o la antigüedad de la participación, entre otros). La banca tiene hasta junio, cuando presentará las primeras cuentas acordes a las NIC, para reclasificar participaciones y declarar cuáles de las estables pasan a ser disponibles para la venta. Una de las entidades que claramente ha cambiado su política por las NIC ha sido la Kutxa. El año pasado decidió deshacerse del 1,64% que tenía en Repsol, entre otras desinversiones. Vendió el 0,74% en julio y logró unas plusvalías de 20 millones. En enero se deshizo del restante 0,90% con una ganancia extra de 50 millones, según datos de la caja.
En la gran banca, sólo hay cambios significativos en BBVA y La Caixa. Como la norma modifica la forma de apuntar los beneficios el Santander consolidará el 22% de Unión Fenosa y el 32% de Cepsa (datos a septiembre) proporcionalmente (como antes, por puesta en equivalencia), pero Urbis por integración global (se apunta también en el balance) y Auna no se apuntará. El BBVA, por su parte, se ceñirá estrictamente a la norma y no anotará el beneficio correspondiente al 5,73% de Telefónica, 5,17% de Repsol y 5,01% de Iberdrola. Aunque sí el del 14,64% en el italiano BNL y el 7,4% de Iberia. Mientras, La Caixa ya decidió antes de la norma centrarse en participadas estratégicas y por eso vendió el 4,2% del Deutsche Bank. Y Caja Madrid no planea modificar inversiones por las NIC.
Bancos: La apuesta renovada por las acciones
Es llamativo el impulso que han dado los bancos a su cartera de acciones, las participaciones que utilizan para obtener un rendimiento a corto plazo con su compraventa. El año pasado aumentaron esta cartera un 37,3% y acumulan 10.828 millones de euros, lo que supone todo un hito después de casi cuatro años de capa caída. Cuando empezó la crisis de las Bolsas en 2000, esta cartera empezó a perder valor pero, además, los bancos empezaron a deshacer posiciones. Mientras, las cajas decidieron ocupar su lugar y entrar a bajo precio en empresas estratégicas. En 2003, pasado el bache bursátil, se vio una ligera reacción de los bancos. Ha sido en 2004 cuando definitivamente ha vuelto a apostar por la Bolsa.
Cajas: Decisiones dispares en las desinversiones
Las más afectadas por el cambio contable en la cartera de participaciones estables son las cajas, por poseer la más voluminosa. Casi duplica a la de los bancos (7.663 millones frente a 4.915 millones). Entidades como la CAM, Caixanova, Caja Navarra o Caja Murcia se han mostrado especialmente activas en compra de participaciones en los últimos años. Ahora todo el sector afronta la nueva normativa aunque con distinta actitud. La Caixa, ha optado por fortalecerse en su participadas estratégicas, Caja Madrid por no moverse de Endesa o Iberia. Pero Caixa Galicia decidió vender el 4,9% del Banco Pastor en febrero y mantener otro 5%. Caja España, con otro 5%, ha decidido ponerle el cartel de 'en venta' pero sin fecha, al igual que el 3% de Fadesa.
Normas contables: El factor determinante
La política de inversiones de la banca cambiará con las recién estrenadas normas internacionales de contabilidad (NIC). Directivos de bancos y cajas han admitido que si en algunos casos no provocará desinversiones en la cartera actual, al menos sí obligará a replantearse nuevos proyectos. Y es que las NIC no dejan consolidar participaciones inferiores al 20%, aunque el Banco de España ha adaptado la norma y con la intención de evitar una cadena de desinversiones permite la consolidación si se demuestra influencia significativa en las empresas medida por criterios algo ambiguos. Los nuevos balances y cuentas obligarán a una mayor información, a declarar pérdidas o ganancias por ventas y por deterioro de activos, entre otros aspectos.