Sanciones

Las tabacaleras de EE UU eluden una multa de 215.000 millones

La industria tabacalera de Estados Unidos ha ganado una importante batalla legal, aunque sólo parcial, contra el Gobierno. La corte de apelaciones de la capital estadounidense ha rechazado un recurso presentado por el Ejecutivo para forzar a las compañías a pagar una multa de 280.000 millones de dólares (cerca de 215.000 millones de euros) impuesta por los beneficios logrados entre los años 1971 y 2000 por la venta fraudulenta de cigarrillos.

Las compañías argumentaban que la sanción por los beneficios pasados no está autorizada por la ley, razonamiento que fue respaldado por el tribunal, con dos votos a favor y uno en contra. De haber sido contraria la decisión podría haber supuesto la quiebra de las empresas.

La resolución del tribunal de apelaciones contradice varias sentencias anteriores de tribunales federales que había respaldado al Gobierno en sus pretensiones dinerarias. Sin embargo, la decisión no pone fin al juicio, que comenzó el pasado mes de septiembre basándose en una ley contra el crimen organizado. El Ejecutivo puede buscar imponer restricciones más duras a las empresas, incluyendo más límites a la publicidad.

Las empresas implicadas son Philip Morris y su matriz Altria, RJ Reynolds, Brown & Williamson, Lorillard Tobacco, British American Tobacco (BAT) y el grupo Liggett. Tras conocerse el fallo, las acciones registraron alzas generalizadas en Bolsa.

Efectos nocivos

La fiscalía reclamaba al sector el pago de los 215.000 millones basándose en la ley de 1970 contra la Influencia Mafiosa y la Corrupción de Organizaciones (RICO) al considerar que se pactó el silencio durante 50 años sobre los efectos nocivos del tabaco.