Fusiones

Procter & Gamble compra Gillette

Procter & Gamble (P&G) se va a convertir en un gigante de los productos de consumo. El fabricante del detergente Ariel ha acordado la compra de Gillette en una operación valorada en 57.000 millones de dólares (43.800 millones de euros). La adquisición, que crea un grupo con una facturación global de 60.700 millones, es la mayor que P&G hace en los 168 años de su historia y la 15 más importante en el ranking global desde 1995, según la consultora Dealogic.

En este caso, a la segunda va la vencida. P&G ya intentó, sin éxito, la compra (hostil) de Gillette hace cinco años. Pero desde entonces la gestión en ambas compañías ha cambiando y P&G se ha recuperado con fuerza de una acelerada reestructuración. En esta segunda ocasión, los papeles se han invertido en cierta medida porque fue el consejero delegado de Gillette, James Kilts el que sugirió a Alan Lafley, su par en P&G, la apertura de unas negociaciones. æpermil;stas cristalizaron la noche del jueves en EE UU.

La compra se articula mediante un intercambio de acciones, 0,975 títulos de P&G por cada uno de Gillette. El precio supone una prima del 18% sobre el valor del jueves de las acciones del fabricante de afeitadoras. Para reducir la dilución, en los próximos 12 a 18 meses, P&G recomprará acciones por valor de 20.000 millones de dólares. Cuando esta operación culmine, el acuerdo se habrá financiado en un 60% con acciones y en un 40% con liquidez.

El resultado es la creación de una compañía con una facturación de 60.700 millones de dólares que deja lejos a competidores como Unilever, Kimberly Clark o Colgate Palmolive. En su cartera de productos habrá 21 (16 de P&G y cinco más de Gillette) con ventas anuales que superen los mil millones de dólares. La unión permitirá que algunos productos de Gillette se beneficien de la red de ventas de P&G en países en desarrollo.

Las empresas esperan que las autoridades de la competencia no pongan problemas a la unión porque pese a estar centradas en el mercado de productos de consumo las dos son complementarias (P&G tiene un perfil de cliente mayoritariamente femenino y Gillette masculino). Salvo en el caso de los desodorantes y la higiene dental apenas hay problemas de dominio de mercado.

Pese a la complementariedad, se estima que se perderán 6.000 puestos de trabajo, el 4% de la plantilla total. No obstante, en la presentación oficial ayer en rueda de prensa, no se avanzó qué área de la nueva empresa será más afectada en este sentido. Por lo que se refiere a los ahorros, la nueva P&G prevé que estos sean tangibles tres años después de la fusión y que entre éstos y los aumentos de ingresos sumen entre 14.000 y 16.000 millones de dólares.

Parte de estos beneficios provienen de una de las razones para la fusión: la necesidad que tienen los fabricantes de productos de consumo de ganar fuerza ante el sector de la distribución que cada vez dominan empresas más grandes, en particular Wal Mart, y que les dejan con poco margen de maniobra en la negociación de precios. La nueva empresa, ganan también peso negociador entre las agencias de publicidad.

P&G ha buscado desde hace años una operación como esta y además de tratarlo con Gillette también intentó la adquisición de Warner Lambert y American Home Products. Hasta ahora las compras más importantes que había hecho han sido las de Clairol y Wella.

Desde ambas empresas se espera que la fusión se complete a finales de otoño. Tal y como está diseñada la operación, Lafley se mantendrá al frente de la dirección de la nueva P&G y Kilts será uno de los cinco vicepresidentes, al menos el primer año. El patrimonio de Kilts es uno de los más beneficiados. Entre las acciones que posee y las opciones ejecutables, su patrimonio en Gillette asciende a 123 millones de dólares.

Buffett: 'Un acuerdo de ensueño'

Con el 9,67%, 96 millones de acciones, Warren Buffett, es el mayor accionista de Gillette a través de Berskshire Hathaway. Ayer dijo que la transacción es 'un acuerdo de ensueño'.

Y no solo lo dice por el 18% de prima que supone el precio sino porque considera la nueva empresa como una buena inversión. El multimillonario inversor, ex consejero de Gillette, ha dicho que su intención es comprar más hasta tener 100 millones de acciones cuando se establezca la nueva P&G.

Gillette, compañía en la que entró con el 11% en 1986, es tras Coca Cola y American Express la tercera gran inversión de Buffett. En aquel momento pagó 600 millones de dólares y su entrada se percibió como una ayuda a la empresa para defenderse de compras hostiles.

Gran fusión, gran comisión

Merrill Lynch, como asesor de P&G, y UBS y Goldman Sachs de Gillette podrían dividirse unas comisiones por valor de 75 millones de dólares según un cálculo hecho por la agencia Bloomberg.

Con operaciones como esta, la banca de inversión está disfrutando de los beneficios de unas operaciones fusiones que se detuvieron con la crisis y que han vuelto con intensidad en 2004.

El año pasado se han producido transacciones multimillonarias que han redundado en los beneficios de la banca de inversión. Entre los mayores acuerdos figuran la compra de Bank One por parte de JP Morgan y la de Fleet por Bank of America. En el sector de las telecomunicaciones, la operadora de móviles Cingular adquirió AT&T Wireless y Sprint acordó la compra de Nextel.