EDITORIAL

Recrear el turismo en España

La XXV edición de Fitur tiene lugar en momentos en que parece finalizar toda una era del turismo en España, a la vez que el concepto tradicional del negocio está en revisión. El ingreso de nuevos competidores a la arena del turismo europeo e internacional está desafiando, y con éxito, la tradicional oferta española excesivamente centrada en la actividad de sol y playa.

De la mano de las nuevas tecnologías, con internet en cabeza, y el abaratamiento de los grandes medios de transporte, la globalización se hace presente y plantea nuevos desafíos a las compañías aéreas, a las agencias de turismo y al sector en general. Todo un sistema está siendo puesto en cuestión.

España no parte, ni mucho menos, de una mala posición para reinventar su modelo. Como segundo destino del mundo -tras Francia-, en 2004 recibió casi 54 millones de turistas. Un leve avance del 3% respecto al año anterior, pero con un casi imperceptible aumento en términos de ingresos y una clara caída del gasto medio por turista. Y esta es una manifestación inapelable de la falta de vitalidad del modelo vigente.

La calidad de las playas y la variedad de las diferentes regiones, unidas a los múltiples destinos culturales, configuran el núcleo del atractivo español. Pero la aparición de nuevos destinos de playa más baratos y con una creciente competitividad en la calidad de la oferta, dentro y fuera de Europa, exigen serios ajustes. Entre ellos, aprovechar el turismo también fuera de la época estival y estimular su desarrollo con nuevas fórmulas.

Pero esto no es más que un punto de partida. Un replanteamiento a fondo pasa por el esfuerzo conjunto público y privado para crear nuevos destinos, apelando a ofertas que aprovechen las enormes posibilidades del país y el profundo saber hacer del sector. Fitur es una ocasión para recordar que la Copa América de Valencia 2007, Almería 2005 o la potencial cita olímpica de Madrid 2012, son eventos que deberían servir para alentar esta transformación, que eleve la calidad y la rentabilidad de una industria clave para España.