Política

Zapatero insta a las empresas españolas a invertir más en Brasil

Con un crecimiento esperado del 4% y una recuperada estabilidad política y económica, Latinoamérica debe volver a ser un objetivo prioritario para las empresas españolas. æpermil;se es el mensaje que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero transmitió ayer a los empresarios españoles en São Paulo, a quienes instó a que protagonicen 'una segunda oleada' de inversiones en Brasil y toda Latinoamérica.

Alrededor de una veintena de representantes de las mayores compañías españolas con presencia en Brasil -entre ellas Telefónica, BBVA, SCH, Endesa, Gas Natural, Iberdrola, Repsol y Dragados- participó ayer en un desayuno con el jefe del Ejecutivo español, que inició en este país su primera gira oficial a Latinoamérica, que incluye además Argentina y Chile. Los ministros de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de Industria, José Montilla, participaron en el encuentro.

Zapatero subrayó que en la región hay espacio para un incremento de las inversiones y alabó la buena marcha de las economías, ya que 'esta coyuntura facilitará el clima de negocios y ayudará a la introducción de más bienes y servicios españoles en América Latina'. El Gobierno español quiere impulsar también las inversiones de las pequeñas y medianas empresas, para lo que el Icex (Instituto de Comercio Exterior) ha organizado un foro en Brasil que se celebrará el próximo 24 de febrero.

La mayoría de las inversiones españolas llegó a la región durante la década de los años noventa, atraída por los procesos de privatización, y se orientó a los sectores de telecomunicaciones, energía y banca. El total de las inversiones se estima en unos 65.000 millones de euros.

Zapatero aseguró que las relaciones políticas y económicas con Brasil viven su mejor momento, gracias a la sintonía entre los presidentes, y anunció que 2005 será un año especial en las relaciones entre España y Latinoamérica.

Sin soluciones en Argentina

Las empresas españolas suelen afrontar cada encuentro de alto nivel con el presidente argentino, Néstor Kirchner, con una mezcla de esperanza y temor. Tienen esperanza de que las negociaciones en torno al conflicto de las tarifas entren en algún momento en vías de solución, pero a la vez temen que un desencuentro acabe por enconar más el conflicto y alejar cualquier tipo de pacto. La visita de Zapatero no es una excepción a esa regla.

Como en otras ocasiones, las empresas españolas han reiterado su compromiso con el país, han anunciado inversiones multimillonarias y expresado su confianza en el futuro del país.

Tratan así de crear un clima propicio para el entendimiento, pero sin mucha convicción de que las soluciones estén cerca. De hecho, las empresas españolas mantienen sus demandas de arbitraje ante un organismo dependiente del Banco Mundial donde reclaman indemnizaciones multimillonarias por la pesificación de las tarifas tras la devaluación, algo que no gusta al Gobierno argentino, pero a lo que las empresas no pueden renunciar sin contrapartidas.