Astilleros

Gamesa, la BBK y el grupo General Electric, lanzan ofertas por Izar

La SEPI ha empezado a recibir ofertas por los astilleros civiles de Izar. Compañías tan distintas como la empresa de energía eólica Gamesa, la multinacional General Electric o la caja de ahorros BBK se han dirigido al Gobierno en los últimos días para mostrar su interés en comprar los astilleros civiles.

Llueven las ofertas por Izar. En las últimas semanas, al menos tres empresas se han dirigido a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para manifestar su interés en comprar los astilleros civiles.

En concreto, la compañía vasca Gamesa ha mantenido conversaciones con el Gobierno para adquirir el centro de Manises (Valencia), según admitió a este periódico un portavoz de la empresa. 'Algunas de las actividades que se realizan en ese astillero son compatibles con el negocio de Gamesa', según el portavoz.

Igualmente, la multinacional estadounidense General Electric ha contactado con el Ministerio de Economía interesándose por el mismo centro que Gamesa, según fuentes cercanas a las negociaciones.

La SEPI estudia las propuestas y las valorará tras la liquidación de Izar

GAMESA 16,98 -4,42%

La fábrica de motores de Manises, situada en Quart de Poblet (Valencia), es uno de los mayores fabricantes de Europa de motores lentos de dos tiempos, bajo licencias MAN B&W y Mitsubishi, para propulsión marina, generación eléctrica y cogeneración.

La empresa estadounidense General Dynamics fue la primera en manifestar su interés en adquirir este centro, y así se lo comunicó el pasado mes de julio a la SEPI. El interés de General Dymanics está justificado porque el centro de Manises es el principal proveedor de una de sus filiales, Santa Bárbara, ya que también tiene licencias para fabricar motores MTU, que son utilizados por los blindados Leopard y Pizarro, fabricados por la empresa estadounidense.

La fábrica de Manises es el centro que más interés ha suscitado, pero no el único. La caja de ahorros bilbaína BBK estaría dispuesta a adquirir el astillero de Sestao, según las fuentes consultadas por este periódico.

'Se están estudiando todas las ofertas, y una vez que se concluya el proceso de liquidación ordenada de la actual Izar se procederá a iniciar la venta de la parte civil', aseguran fuentes cercanas al Ministerio de Economía.

La Comisión Europea acaba de dar luz verde al plan de reestructuración de los astilleros, por lo que el consejo de la empresa aprobará esta semana la quiebra y procederá a convertirse en dos nuevas empresas, una integrando la parte civil y otra la militar.

Según el plan pactado entre la SEPI y los sindicatos el pasado 16 de diciembre, el centro de Manises, junto a los astilleros de Gijón, Sestao y Sevilla, pasarán a formar parte de la nueva sociedad civil, una vez segregada la actual Izar.

El problema que se le plantea a la SEPI es la venta de los astilleros civiles de forma individual. Uno de los puntos fundamentales del acuerdo al que llegó con los sindicatos es la condición de que la venta de activos no se hará centro por centro, sino de forma global.

Es decir, si un inversor quiere entrar en la parte civil de Izar, deberá tomar una participación en toda la empresa. Pero por el momento no existe ninguna oferta procedente del sector privado en ese sentido.

Excepto el astillero de Gijón, el resto de los centros civiles ha sido objeto de deseo por empresas privadas. Tanto el Grupo Boluda como la empresa Astilleros de Huelva se han dirigido a la SEPI hace meses para manifestar su interés por el centro de Sevilla.

Los sindicatos con representación en Izar, sin embargo, temen que las ofertas privadas que han llegado a la SEPI por la parte civil de Izar no obedezcan al interés por mantener la actividad naval. 'Los terrenos en los que se asientan los astilleros son muy golosos para todo tipo de sectores', afirman en Comisiones Obreras.

De hecho, otra de las ofertas que recibió el Gobierno fue la de los promotores del superpuerto de Galicia (Deutsche Bank, Merrill Lynch y Sonatrach, entre otros), que ofrecieron comprar Izar Fene para integrarlo en los terrenos del puerto y reconvertirlo en un centro de reparaciones.

Los sindicatos se oponen a la venta individual de los centros civiles

El dilema de las prejubilaciones

Los sindicatos se niegan rotundamente a vender de forma individual los astilleros civiles, y se basan en el documento pactado en diciembre con la SEPI, que dice expresamente: 'La venta de los activos y la futura estructura societaria de Izar será acordada por las partes respetando el marco comunitario'. El documento prosigue: 'Durante este periodo, los centros no transferidos a la nueva sociedad militar permanecerán en Izar, garantizando SEPI los derechos de los trabajadores y la ejecución de los contratos en curso'.

Actualmente, la SEPI negocia con los sindicatos la prejubilación de más del 40% de la plantilla de Izar. La edad límite de prejubilación ha sido impuesta en 52 años, con lo que más de 4.000 empleados abandonarán los astilleros. Lo más complicado es establecer qué trabajadores entrarán dentro del plan de prejubilación. Existen astilleros, como Gijón o Manises, con apenas 400 empleados, y aplicar a rajatabla el plan supondría el cierre del astillero. En cambio, otros centros, como Puerto Real (Cádiz), con más de 1.200 trabajadores, no sufrirían tanto un recorte de plantilla.