Aerolineas

AENA repite el concurso de seguridad privada en 21 aeropuertos

AENA repetirá el concurso de seguridad privada en 21 de sus 44 aeropuertos por 204 millones en cuatro años. Se trata de las terminales para las que no pudo encontrar un adjudicatario en la anterior licitación. Esta fue boicoteada por las grandes empresas, que ahora se plantean acudir si logran cambiar el aval por terrorismo que no aceptaban.

AENA se ha visto obligada a repetir el concurso de seguridad privada para 21 de los 44 aeropuertos de su red. La nueva licitación fue hecha pública el 16 de diciembre y servirá para adjudicar servicios de vigilancia por cuatro años con un presupuesto de 204 millones. El plazo de presentación de las ofertas termina el 27 de este mes.

Del proceso se excluye el aeropuerto de Madrid-Barajas, que se licitará dentro de seis meses para poder incluir la seguridad de las nuevas terminales.

Esta nueva licitación se ha hecho imprescindible por la polémica suscitada en el anterior concurso, que fue boicoteado por las grandes empresas del sector de seguridad; entre otras, Prosegur, Securitas y Eulen.

El motivo de discordia fue una cláusula incluida en el pliego de condiciones por la que se exigía a los adjudicatarios la presentación de una póliza adicional para prevenir riesgos de guerra y terrorismo.

El cumplimiento de este requisito obligaba a la presentación de seguros de responsabilidad civil con una cobertura de hasta 120 millones de euros por aeropuerto y la responsabilidad de las empresas era ilimitada. Eso fue rechazado por las grandes firmas de seguridad que no acudieron a la licitación.

A pesar del boicot, AENA resolvió el concurso el pasado mes de octubre, aceptando las ofertas de 13 empresas de pequeño y mediano tamaño para 22 aeropuertos de forma individual. Los servicios de vigilancia de las 22 terminales restantes quedaron sin adjudicar.

Para el nuevo concurso, las perspectivas de solución son optimistas, pese a que las condiciones sean exactamente iguales a las del anterior, según afirman fuentes autorizadas de AENA. Las grandes compañías como Securitas o Prosegur se plantean ahora presentar su ofertas, aunque permanecen a la espera de la recomendación que dictamine su patronal Aproser. Esta organización negocia con los diferentes agentes la forma de paliar o minimizar los efectos de la cláusula de la discordia y eliminar de alguna forma la responsabilidad ilimitada.

Esta misma semana las empresas se han reunido con el director general de aeropuertos de AENA, Javier Marín, con el objetivo de discutir este conflicto para llegar a una solución. Las fuentes autorizadas de AENA citadas han reconocido los encuentros, pero han negado que se abordara el problema del aval por guerra o terrorismo.

Las empresas, sin embargo, reconocen que han solicitado que se homologue el aval exigido con la política que, sobre el mismo asunto, siguen otros países europeos como Francia. En el país vecino existe un límite a esta responsabilidad establecida ya que el Estado se hace solidario con los daños por terrorismo a partir de una determinada cantidad.

Un largo proceso salpicado de polémica

AENA convoca el primer concurso de seguridad en septiembre de 2003, cuando todavía gobierna el PP. Presenta un pliego de condiciones para 44 aeropuertos por 74 millones al año. En él incluye una cláusula de responsabilidad ilimitada por supuesto de atentado o guerra.

El sector de la seguridad obliga a AENA a prorrogar el concurso ya que la mayoría de las empresas no acude al no asumir la cláusula de la discordia.

Sólo trece empresas de pequeño y mediano tamaño deciden presentar sus ofertas el 22 de enero de 2004, entre ellas, Vinsa, Trablisa y Segur Ibérica.

Tras los atentados del 11 de marzo en Madrid, Prosegur insta a AENA a revisar el concurso y dice que es preocupante que la seguridad caiga en las empresas más pequeñas.

El 25 de octubre AENA, ya con el PSOE en el Gobierno, adjudica 22 aeropuertos a las compañías presentadas, y saca una nueva convocatoria para las 21 terminales restantes, excepto Barajas.

Los ganadores del primer proceso dan sus avales

Durante el mes de diciembre AENA ha reclamado a las empresas adjudicatarias del primer concurso los polémicos seguros para dar cobertura a riesgos de guerra y terrorismo. En esa licitación se adjudicaron los servicios de seguridad privada de 22 aeropuertos, mientras quedaron desiertos los de otras 22 terminales. Fuentes oficiales del organismo público aseguraron que 'en cuanto a la cobertura del seguro exigido en los pliegos, referente a la responsabilidad civil Aviación y Guerra y Terrorismo, las empresas adjudicatarias han presentado la documentación requerida, y todas cumplen los requisitos mínimos, por lo que comenzarán a prestar el servicio adjudicado en la fecha establecida'.

AENA ha facilitado la relación definitiva de adjudicatarios. Vinsa realizará la seguridad privada de los aeropuertos de Barcelona, Fuerteventura, Lanzarote, Logroño y Vitoria. Segur Ibérica los de Bilbao, El Hierro, Gran Canaria, Huesca, San Javier en Murcia, y Sabadell. La empresa Segurisa se queda con Córdoba, Granada, Jerez, Madrid-Cuatro Vientos, Salamanca, Santiago y Zaragoza. Prosintel se queda con Albacete. Asturias es para el grupo Cetssa. Finalmente, el aeropuerto de La Gomera es para Segur Canaria.

En el nuevo concurso los presupuestos de licitación más altos para los servicios de seguridad son los de las terminales de Palma de Mallorca y de Málaga (algo más de 36 millones cada uno), seguidos por Tenerife Sur y Alicante (en torno a 21 millones).