Previsiones

Las Bolsas de Latinoamérica, listas para batir sus máximos históricos

Los inversores que apuesten por América Latina están de enhorabuena. El Mexbol, el Merval argentino y el Bovespa brasileño acumularon en 2004 unas subidas respectivas del 48%, 30% y 18%. El ajuste fiscal y la estabilidad política que empiezan a dominar en la zona permiten a los expertos augurar que 2005 será otro año de récords en las Bolsas.

México, Brasil y Argentina están en territorio récord, y lo mejor es que prometen marcar nuevas cotas históricas durante este año. Después de un 2004 redondo, las previsiones apuntan a que la inversión extranjera, que despegó en los últimos meses, seguirá aumentando. En México el alza se prevé menor, pero en Brasil se espera una subida del 20%. Argentina también tiene aún margen. 'América Latina continúa teniendo precios baratos y tiene potencial para mejorar', afirma Marco Bosco, analista de la consultora Global Station.

El saldo de 2004 ya es muy positivo en los principales índices: un alza del 48% en el Mexbol; el 18% el Bovespa; un 30% el Merval y un 21% el Ipsa de Chile. 'Los emergentes se han beneficiado de la recuperación mundial. Además, los bajos tipos de interés de EE UU han hecho que los inversores recoloquen sus carteras y busquen mercados donde la rentabilidad es mayor', explica Márcio Bandeira, consultor de inversiones de Global Invest.

Las expectativas de que la Fed subiría los tipos a comienzos de 2004 mantuvieron titubeantes a los inversores. Pero la constatación entre abril y mayo de que el presidente de la Fed, Alan Greenspan, no tenía intención de apresurarse con las subidas propició un definitivo despegue en los índices de la región. Fue el llamado 'efecto Greenspan'.

Los analistas consideran que los precios a los que cotiza la región son demasiado bajos

Brasil es la Bolsa con más potencial de revalorización, los expertos prevén una subida del 20%

Pero no sólo la coyuntura externa impulsa las Bolsas. Los factores internos también son favorables. La región tiene una ventaja: los bajos precios, que según los analistas estaban desfasados. En parte, gracias a la depreciación del dólar frente a monedas como el real brasileño o el peso chileno, pero también gracias a la resaca de diversas crisis políticas y económicas, que dejaron al mercado a precio de saldo.

En Argentina, fue la crisis causada por la suspensión de pagos de la deuda con los acreedores privados, a finales de 2001, y en Brasil, la incertidumbre que causó entre los inversores la llegada al poder de un líder de izquierdas, Luiz Inácio Lula da Silva, que accedió a la presidencia en 2003.

Ahora, la situación, tanto en Argentina como en Brasil, está políticamente estabilizada y económicamente mejora a buen paso. En Brasil, la previsión es que el crecimiento del PIB superó en 2004 el 5%, una tasa no conocida en nueve años.

Argentina crecerá alrededor del 8%. En ambos casos, la política de ajuste fiscal que han primado los dos presidentes de izquierdas ha sorprendido gratamente a los inversores. 'Aún se precisan hacer algunos ajustes, pero la política de mayor transparencia y de rigor fiscal ha disminuido el riesgo de estos mercados. Si estas políticas se consolidan, los inversores continuarán apostando por sus Bolsas', apunta Bosco.

En el caso de México, su buen hacer se liga a los vínculos con la economía estadounidense, de la que es casi un apéndice. Además, al igual que en otros países de la región, como Brasil y Venezuela, se ha beneficiado del alto precio de las materias primas, en concreto del petróleo. A ello se suma que es, junto con Brasil, el mercado que más liquidez ofrece.

Con la excepción de la caída del precio del crudo, el resto de los factores que impulsan las subidas se mantienen favorables. Sólo un dramático ajuste del dólar cambiaría el panorama que hasta ahora es halagüeño.

El impulso del petróleo

Junto a la depreciación del dólar, otro de los factores externos que más ha favorecido a las Bolsas latinoamericanas es el precio de las materias primas, sobre todo el del petróleo. El crudo ha subido un 30% en 12 meses, alentado por la crisis geopolítica en el golfo Pérsico, el tirón más fuerte en demanda de los últimos 30 años y cierta escasez en el suministro.

Por ello, no sorprende que en Brasil los sectores que más ganaron fueron el petroquímico, la siderurgia y la minería. Algo que también sucede en México y en Venezuela, en cuyo caso, la dependencia del petróleo es total. Por otra parte, la recuperación del crecimiento del comercio mundial, que se estima fue del 8,5% en 2004, provocó una subida de los precios de las materias primas y un aumento de las ganancias en los índices latinoamericanos. La demanda de China, que supero las expectativas, fue parte responsable de ello.

Pendientes del dólar

La debilidad del dólar ha sido un balón de oxígeno en los mercados latinoamericanos. Además de abaratar los precios de las acciones, su depreciación ha supuesto que los ratios de la deuda por PIB de estos países, sobre todo Argentina y Brasil, mejoren, lo que se traduce en una disminución del riesgo de sus mercados. El dólar ha caído cerca de un 8% frente al euro, pero su trayectoria no ha sido tan clara en América Latina. De hecho, en 2004, el peso mexicano se mantuvo estable, mientras que el argentino cayó un 1,6%. Otro caso es el del real brasileño o el peso chileno, que mejoraron respectivamente un 9% y un 6%.

Pero la debilidad del dólar también tiene su cara negativa. 'La principal amenaza para los emergentes es que se produzca un ajuste severo del dólar y que haya una reducción inesperada de la liquidez internacional', dice Marcos de Callis, analista de HSBC.