Petróleo

Rusia aprueba la construcción del oleoducto que unirá Siberia y el Mar del Japón

El Gobierno ruso ha aprobado la construcción de un oleoducto de cerca de 4.000 kilómetros de largo entre los yacimientos de petróleo de Siberia Central y el puerto de Najodka, en el Mar del Japón, informaron hoy fuentes gubernamentales.

El oleoducto bombeará 80 millones de toneladas anuales de petróleo con destino a los mercados de Japón, que se ha comprometido a financiar parte del proyecto, y a Corea del Sur, entre otros.

La resolución aprobada en la víspera por el Gobierno ruso no menciona el trazado de un ramal con la ciudad de Daqing, ciudad del cinturón industrial del noreste de China, país con el que Rusia negocia la construcción de un oleoducto desde principios de lo 90.

En un principio el oleoducto debía nacer en los yacimientos de Angarsk, a orillas del lago Baikal, pero las críticas de los ecologistas obligaron al Kremlin a trasladar el oleoducto hasta Taishet, 150 kilómetros al norte.

Al mismo tiempo, el Gobierno no ha confirmado que sea Transneft, corporación estatal que tiene el monopolio sobre la construcción de oleoductos, la encargada de llevar a buen término el proyecto, cuyo coste inicial son 10.750 millones de dólares.

Expectativas de consumo

Las expectativas de consumo de energía en los países de Asia Nororiental podría ascender a los 1.500 millones de toneladas para el 2010. Las siete regiones siberianas por las que cruzará el oleoducto ya han dado el visto bueno para su construcción, según la fuente.

La caída en desgracia de Yukos, partidaria del trazado de un oleoducto entre la ciudad siberiana de Angarsk y Daqing, ha perjudicado a China, que desea incrementar el suministro de petróleo de Rusia.

Tokio ya ha prometido invertir 13.500 millones de dólares en este proyecto: 5.000 millones de dólares en prospección de yacimientos, 7.700 millones en el tendido del oleoducto y mil millones en el desarrollo socio-económico del extremo oriente de Rusia.

Rosfnet toma el control de Yuganskneftegaz

La petrolera estatal rusa Rosfnet dio el viernes un paso hacia la toma del control de la principal unidad de Yukos, Yuganskneftegaz, comprada en una controvertida subasta que el hasta ahora gigante petrolero está cuestionando ante la justicia estadounidense. Un responsable de Yukos dijo que una delegación de Rosfnet, que llegó el viernes a la localidad de Nefteyugansk, en Siberia, donde tiene su sede Yugansk, ya había pagado 9.400 millones de dólares por la compra de la unidad productora. Rosneft, MDM y las autoridades rusas, que participaron de la subasta de Yugansk el 19 de diciembre, no estaban disponibles para realizar declaraciones. "Llegaron hoy y la delegación está encabezada por el vicepresidente Nikolai Borisenko", declaró este responsable. "Rosfnet sostiene que ya pagaron por Yugansk vía el banco MDM, nos mostraron documentación y quieren realizar un encuentro general extraordinario hoy", añadió. La subasta de Yugansk marcó el punto de máxima tensión en la campaña del Kremlin para acabar con la ambición política de su antiguo dueño, Mijail Jodorkovsky. Yugansk, que bombea un millón de barriles diarios de crudo, o el 60% de la producción de Yukos, fue vendida para recuperar una deuda impositiva que el Estado ruso reclama a la compañía.